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jueves, 11 de julio de 2019

Libertad de desear

Podcast semanal #38 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina González
El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.









Enlace directo al AUDIO

Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Hoy te propongo considerar la libertad de desear. La libertad de desear es una de nuestras libertades intrínsecas y absolutas que en muchos casos está limitada y condicionada por estructuras distorsionadas del entorno material en el que vivimos.

La distorsión principal reside en la asociación –al parecer necesaria y natural—de un deseo a la concreción o materialización del mismo. Y luego, si mi deseo se concreta y materializa me siento contenta y realizada, y si mi deseo no se concreta o si su materialización demora más de lo que yo esperaba, me siento frustrada y hasta incluso fracasada.
La primera propuesta para ver en cuánto tengo autolimitada mi libertad de deseo es observar mis pensamientos y mis sentires cuando surge en mí un deseo. Ante un deseo cualquiera, ¿se activan en mí una avalancha de pensamientos urgentes tendientes a mostrarme cómo satisfacer ese deseo, o mi mente permanece en calma, curiosa por explorar la naturaleza de ese deseo? ¿Le permito a mi deseo mostrarse y expandirse, o busco aniquilarlo cumpliéndolo lo antes posible? Y en caso de que mi deseo se presente como muy lejano o improbable, ¿permito que ese deseo viva en mí o lo censuro o lo juzgo al mejor estilo de la fábula “La zorra y las uvas”?

Otra de avenida de observación es considerar cuáles son mis deseos más frecuentes, enunciarlos y estar atenta a ver qué pensamientos y sensaciones se activan con cada uno. Por ejemplo, ante el deseo de viajar a ver un ser querido, ¿se activan sensaciones de alegría, entusiasmo y celebración, o por el contrario, se activan sensaciones de añoranza, impotencia, carencia o tristeza?

En mi mundo interior, ¿les permito a mis deseos la libertad de ser lo que son, sin evaluarlos en función de mi capacidad o incapacidad actual de concretarlos?

¿Qué tal si un deseo fuera un regalo en sí mismo? ¿Qué tal si el poder albergar un deseo es una muestra de nuestra capacidad creativa? ¿Qué tal si la energía que generamos cuando sentimos un deseo es energía disponible para concretar o contribuir a lo que estamos haciendo en el momento presente? ¿Qué tal si el objeto de deseo que se presenta como futuro o ausente en el presente fuera solo la interpretación o la traducción mental de una energía disponible para este momento?

¿Qué tal si un deseo fuera la primera manifestación de una energía en estado embrionario? ¿Qué tal si desde mi identidad tuviera la libertad de “empollarlo”, darle lo que necesita para desarrollarse, evolucionar y manifestarse de una forma desconocida por mí al momento de su gestación? ¿En cuánto me permito ser esa energía maternal para mis deseos?

Te propongo para esta semana el ejercicio de ser curiosa con tus deseos, de dejarlos ser lo que son, desasociándolos de su concreción. ¿Cómo es la energía de tus deseos? ¿Se ubica en un lugar determinado de tu cuerpo o lo recorre en su totalidad? ¿O se trata de una energía que trasciende tus límites físicos? ¿Te atrevés a cerrar los ojos unos minutos para conectarte con la energía de tus deseos, entrar en diálogo sutil con ella, permitir que se manifieste como una imagen, un color, un sonido o un aroma? ¿Cómo cambia tu día cuando la energía de tus deseos está libre y relajada? ¿Cómo cambia tu día cuando te sentís protectora, guardiana y embarazada de tus deseos? Y si sos varón, ¿te animás a explorar tu energía maternal a partir del vínculo con tus deseos?

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook,@CrisalidaAlquimia.
¡Hasta la próxima!

miércoles, 3 de julio de 2019

Libertad de respetar las distintas velocidades internas


Podcast semanal #37 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina González.  El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.






Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

La propuesta de hoy tiene que ver con el vínculo entre nuestra mente cognitiva y el cuerpo físico respecto a sus diferentes velocidades.

La velocidad de la mente es sumamente rápida. Tengo una idea y la visualizo o la percibo inmediatamente. En contrapartida, la velocidad del cuerpo es mucho más lenta. En otras palabras, lo que la mente percibe en un instante al cuerpo le lleva mucho más tiempo manifestarlo. Esto no es ni bueno ni malo, simplemente es así; la materia es más densa y más lenta que la energía abstracta de los pensamientos.

Tomemos una habilidad física a modo de ejemplo. En mi mente, es muy fácil visualizarme tocando la guitarra con destreza y cantando entonada y afinada. Sin embargo, si quiero que mi cuerpo manifieste esas destrezas en forma concreta, va a necesitar tiempo, entrenamiento y práctica para acercarse a la imagen que tengo en la mente.

Si bien esto así expresado es muy fácil de ver, he observado en mi propia crisálida que muchísimas veces la mente olvida este detalle y le exige al cuerpo velocidades que no posee. A la mente le resulta muy aburrido acompañar los tiempos del cuerpo, por eso suele andar repasando ideas pasadas o imaginando ideas futuras mientras el cuerpo avanza lentamente.

Como ya expresé en varias emisiones, te invito a que todos tus aspectos internos  se apoyen unos a otros y que entre ellos se vinculen a partir de la curiosidad y el diálogo. Así, podemos decirle a la mente: “El cuerpo tiene otra velocidad y sé que de la manera que estás configurada te aburre esperar. Ahora bien, yo conozco tu maravillosa capacidad de crear. ¿Te parece buena idea crear vínculos con el cuerpo físico a fin de entenderse mejor y colaborar? ¿Qué tal desarrollar un lenguaje de comunicación entre la mente y el cuerpo físico? ¿Cómo abordarías, mente, el recabado de información y el desarrollo de un idioma fluido con el cuerpo? Por otra parte, lo que puedo asegurarte es que si aceptás la propuesta de buscar una forma de acompañar los procesos y los tiempos del cuerpo, vos, como mente, vas a evolucionar cuantitativamente. ¿Te gustaría acceder a nuevas versiones de vos misma, a nuevas capacidades? ¿Y si el cuerpo, con su ritmo natural más lento estuviera colaborando con tu evolución? ¿Y si aprender a vincularse contribuyera a una evolución exponencial de ambos? ¿Por dónde empezarías?”.

Y luego invito a la mente a que entable un diálogo con el cuerpo, que podría ser algo parecido a lo siguiente: “Querido cuerpo, sé que siempre te estoy apurando y exigiendo que aceleres tus ritmos, y que a menudo me enojo o me frustro porque no lo hacés a la velocidad que yo espero. La verdad es que no me había dado cuenta de tu naturaleza tiene un ritmo muy distinto al mío. Hoy que empiezo a tomar conciencia de eso, me encantaría acompañar tus ritmos, que me vayas contando sobre tus procesos orgánicos, y así poder colaborar con vos, aunque más no sea a partir del respeto de tu ritmo”.

Hoy te propongo jugar con estos diálogos o crear unos propios. ¿Por dónde te gustaría empezar a observar las diferentes velocidades entre un pensamiento y su concreción material?

El determinar que nuestros aspectos internos se respeten entre sí respetando por ejemplo los ritmos diversos de cada aspecto es parte de la libertad de ser.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 19 de junio de 2019

Libertad en relación al cuerpo físico


Podcast semanal #35 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina González
El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.





Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Hoy te propongo explorar la libertad de ser en relación al cuerpo físico. Nuestro cuerpo físico es el vehículo en el que transitamos nuestra aventura en la Tierra en tanto seres humanos. Es el territorio del que somos responsables. A mí me gusta tener presente que los elementos que forman mi cuerpo físico son los mismos elementos de la tierra. En ese sentido, entiendo que la tierra me presta sus elementos para que mi ser espiritual tenga su experiencia humana, y cuando esta experiencia termine, le devolveré a la tierra los elementos que me prestó tan generosamente, con el valor agregado que dichos elementos adquirieron mientras acompañaron al ser humano que soy.

En este sentido, la forma en que me relaciono con mi cuerpo y la forma en que me relaciono con el planeta es análoga. Si respeto a la Tierra, respeto a mi cuerpo. Si respeto a mi cuerpo, respeto a la Tierra.

¿Alguna vez te detuviste a considerar que el vínculo que entablás con tu cuerpo físico es parte de tu libertad de ser? ¿Has observado con detenimiento las palabras y el tono que usás en el diálogo interno con tu cuerpo? ¿Cómo es el vínculo entre tu mente y tu cuerpo? ¿Es uno en el que la mente siempre habla, ordena y determina, o es un diálogo en el que la mente y el cuerpo son compañeros de aventura?

A fin de observar el vínculo tal como está ahora es fundamental atreverse a la sinceridad total con uno mismo. ¿Por qué? Porque vistas de afuera, las acciones de dos personas pueden verse iguales, pero lo que está pasando en el seno íntimo de cada una de ellas puede ser totalmente distinto; y es aquello que no se ve de afuera lo que va determinando no solo nuestra experiencia del momento, sino también nuestra salud integral.

Puedo ver a dos personas caminando como ejercicio, pero mientras que una de ellas camina como un acto de amor hacia su cuerpo, la otra camina como un acto de exigencia o con la intención de que el cuerpo cambie de alguna manera.

Y ese creo yo que es un buen punto de partida para observar en cuánto le permito a mi cuerpo libertad de expresión. ¿Cuál es mi respuesta o mi actitud más habitual con respecto a mi cuerpo, son actos de amor o de exigencia?

Voy a enumerar algunas situaciones habituales con el cuerpo, y te invito a observar en cuáles la relación es un acto de amor o una exigencia.

Movimientos espontáneos. El descanso. La alimentación. Los dolores. Los malestares generales. El peso. La forma. La medicina y la medicina preventiva. Las terapias naturales. La edad y el paso del tiempo. El ritmo y la velocidad de los movimientos. La actividad física.

Sin importar cómo sea el vínculo con tu cuerpo en este momento, sos plenamente libre de detenerte y elegir cómo vincularte con tu cuerpo aquí y ahora, y en el siguiente ahora, y en el próximo ahora.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook,@CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!

martes, 11 de junio de 2019

Libertad de ser en mi familia



Podcast semanal #34 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina González.  El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.



Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

En esta emisión te propongo considerar la libertad de ser dentro de nuestras familias: la de origen, la que hayamos formado y los vínculos que hayamos incorporado como parte de nuestra familia extendida y elegida.

Somos plenamente libres de observar y revisar qué lugar y qué roles ocupamos dentro de nuestras familias. Podemos empezar con el ejercicio sencillo de hacernos la pregunta y generar una lluvia de respuestas, en lo posible, por escrito. De esta manera, las respuestas y los pensamientos van pasando al papel, mientras que el observador es quien escribe y las observa escritas. Las primeras respuestas probablemente sean etiquetas que tengo en automático, como “la rara”, “la que siempre está”, “la controladora”, “la organizada”, etc. Te aliento a que te quedes unos minutos sin respuestas, en actitud curiosa por descubrir qué otros roles están más profundos y que por lo tanto van a demorar un rato más en mostrarse.

Ver esas etiquetas y esos roles escritos representa en sí mismo una gran toma de consciencia. Sin embargo, si estás muy entusiasmado por descubrir más de vos mismo y de ampliar tu libertad de ser en lo que respecta a los vínculos familiares, la lista será solo el punto de partida. Para que la expansión sea genuina, es necesario observar no solo los pensamientos y las etiquetas que escribimos sino también registrar las sensaciones que cada uno nos produce, qué intensidad tiene y en qué lugar del cuerpo se aloja.

¿De dónde vienen esos roles? ¿Qué roles considero que fueron impuestos y cuáles me autoimpuse? ¿Qué grado de flexibilidad tengo en cada rol? ¿De cuáles disfruto y cuáles padezco? ¿Qué creo que pasaría si dejara de cumplir alguno de esos roles o si los cumpliera en menor medida? ¿Con qué libertad me permito estar y dejar de estar para otros? ¿Con qué libertad me incluyo o me excluyo de las familias a las que nutro, atiendo y apoyo? ¿En cuánto me permito ser nutrida y sostenida por mis familias?

Otro aspecto a considerar es la libertad de sentirme valiosa -¡muy valiosa!- en las familias que integro. El otorgarme ese valor yo misma es parte de mi libertad de ser, el valor genuino que yo me doy es incondicional y vivo, es decir que evoluciona conmigo. Mientras que el valor que me otorgan los demás suele estar condicionado a permanecer en un rol, a seguir cumpliendo los mandatos establecidos en forma tácita o expresa.

Y para profundizar más aún en tu espacio interior, te invito a considerar que la multiplicidad de aspectos y dimensiones que forman tu consciencia se unifica en una única familia interna. ¿Cómo son los vínculos entre los distintos aspectos que habitan en vos? En tu interior podés ensayar, armar y volver a armar la familia que más vuelo, amor y paz interior te otorgue. ¿Cómo es esa familia interior hoy? Te propongo que la próxima vez que vayas a comer en soledad consideres que estás compartiendo con tu familia interior y hacer de ese momento una verdadera celebración.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook,@CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 5 de junio de 2019

Libertad con respecto al dinero


Podcast semanal #33 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina González

El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.





Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Esta semana te invito a explorar la libertad de ser con respecto a un tema muchas veces considerado tabú o sucio: el dinero.

El dinero al que cada uno de nosotros accede y maneja es una manifestación concreta de nuestra energía vital, mucho más si el dinero que manejamos proviene directamente de nuestro trabajo remunerado.

Independientemente de la cantidad de dinero que manejemos, cómo administramos el dinero que tenemos es un aspecto de la libertad de ser. Te invito a considerar entonces qué uso libre hacés del dinero que tenés y -en algunos casos- del que no tenés.

Te invito a que te dispongas a observar tus pensamientos y las sensaciones que se generan en vos al escuchar las siguientes preguntas:

¿Cuál es mi interpretación del término “libertad financiera”? Si considero que no la tengo, ¿qué libertades sí tengo disponibles en relación a mis finanzas y mi economía? ¿Con qué frecuencia me permito revisar mis creencias y mis libertades con respecto al uso del dinero? ¿En cuánto transfiero amor u odio al dinero? ¿Cuánto recurro al dinero como excusa para no hacer algo? Si el dinero no fuera algo que me habilita o me limita, ¿qué elegiría en cada circunstancia que requiere dinero?  ¿Cuáles son mis pensamientos y sentires respecto de la gente que tiene muchísimo dinero? ¿Cuáles son mis pensamientos y sentires respecto de la gente que tiene muy poquito dinero?

¿Qué tan cómodo te sentiste al escuchar estas preguntas? Si te provocaron incomodidad, ¿estás dispuesto a sentir esa incomodidad libremente, sin intentar corregirla?

Un ejercicio práctico para descubrir tus creencias y tus sentires con respecto al dinero es disponer todos los billetes, monedas, tarjetas de crédito y cuentas a pagar frente a vos y observar cómo te sentís y qué pensamientos se activan. Poner algunos billetes entre las manos y respirar profundamente.

Otro ejercicio práctico es tomar alguna de las frases más frecuentes que solemos decir involucrando al dinero como podría ser “No porque no tengo plata” y permitirnos dudar de su veracidad al momento de decirla o de pensarla. ¿En serio no tengo plata para esto o será que no me interesa tanto? ¿En cuánto estoy usando al dinero como excusa para no aceptar que algo no es tan importante para mí?

Los pensamientos y los sentires con respecto al dinero nos revelan mucho sobre nuestra estructura de supervivencia, por eso nos genera tanta resistencia. Sin embargo, cuando esa estructura se vuelve demasiado incómoda es hora de atrevernos a observarnos con sinceridad, acompañándonos a través la incomodidad.

Hace un tiempo grabé un video sobre once creencias habituales que entorpecen el flujo de dinero y herramientas para procesarlas. Lo encontrás en YouTube con el título “Dinero, ¿tu mejor amigo o enemigo íntimo?”. O haciendo clic en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=eTgVglD82ww&t=2s

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia.
¡Hasta la próxima!

miércoles, 15 de mayo de 2019

Libertad de sentir: herramientas para una mente activa


Podcast semanal #30 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina GonzálezEl audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.




Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Continuando con el desarrollo de la libertad de ser, y específicamente con la exploración de la libertad de sentir, hoy te voy a compartir algunas herramientas para que puedas profundizar en tu sentir, en especial si sos de esas personas que tienen una mente muy activa.

Las personas muy sensibles solemos desarrollar recursos mentales muy eficientes para evitar sentir lo que sentimos. ¿Por qué lo hacemos? Porque no contamos con los recursos necesarios para acompañar nuestro sentir. Los recursos de gestión y acompañamiento emocional no son moneda corriente en los entornos familiares, educativos y de salud alopática, por lo tanto, desde muy temprana edad, armamos nuestra estructura de supervivencia con lo que tenemos cerca, y cuando nos llega la hora de desarrollar recursos propios, automáticamente exponenciamos lo que tenemos. En una cultura que lleva siglos dándole preponderancia a la razón y la mente cognitiva, desarrollamos recursos mentales.
Es así que cuando nos damos cuenta de cuánto hemos reprimido, censurado y juzgado nuestro sentir, nos resulta difícil entregarnos a sentir porque la mente entra en estado de alerta y empieza a llevar a la consciencia todos los recursos que ha desarrollado para evitar sentir. Uno de los recursos más comunes es describir lo que siento, buscar la manera de pasar el sentir al pensar. Si prestás atención, vas a ver que cada vez que querés describir algo que sentís, te alejás del sentir refugiándote en el pensar.

En mi experiencia, no se trata de callar la mente, ponerla en penitencia ni de juzgarla como la enemiga del sentir. Más bien se trata de desarrollar modalidades para que la mente no solo se entusiasme y se entretenga con la exploración del sentir, sino que además se sepa funcional y útil en el proceso de autoliberación de los sentires.

Hoy te propongo tres herramientas prácticas para tal efecto.

En primer lugar, si sos de pensar con palabras, te propongo el juego interno de pensar sin palabras. En lugar de palabras podés jugar a usar la respiración y su ritmo como un código morse. Entonces, la próxima vez que sientas una emoción y la mente empiece a generar palabras, podés respirar profundo y acompañar tu sentir con el ritmo respiratorio: que la respiración le “hable” a las emociones.

Otra forma de profundizar en los sentires es buscar la expresión de lo que siento a través de los cinco sentidos. Entonces, si tengo una emoción claramente alojada en la boca del estómago, voy a usar la actitud alquímica de la curiosidad para detectar el tamaño, la forma, el color, el sonido, el sabor y el aroma de esa emoción. De esta manera, la mente quiere conocer la emoción en lugar de evitarla a toda costa.

Y la tercera herramienta que te propongo hoy es observar la intensidad de lo que sentís. En lugar de recurrir a la estrategia de siempre de nombrar la emoción, vas a elegir una escala, por ejemplo del cero al diez, para medir las emociones cuando surjan. Ante la misma sensación emocional en la boca del estómago, en lugar de alejarte poniéndole una palabra --que dicho sea de paso seguramente es la misma palabra que usa tu familia para referirse a la misma sensación- vas a hacer algo distinto y vas a conocer su intensidad. Digamos que la sensación tiene un 8 de intensidad. A los cinco minutos la volvés a medir. De esta manera, la mente y las emociones empiezan a vincularse desde un nuevo lenguaje que van creando juntas.

Estas son solo algunas propuestas. Te invito también a desplegar tu libertad de imaginar para desarrollar herramientas que te resulten útiles y atractivas a vos.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 8 de mayo de 2019

Libertad de sentir las emociones




Podcast semanal #29 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina GonzálezEl audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.



Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Continuando con la exploración de la libertad de sentir, hoy te propongo abordar en forma curiosa y consciente la libertad de sentir todas las emociones que se te presentan, cuando se presentan.

Claramente somos libres de sentir las emociones, sin embargo, hemos adquirido el hábito de juzgar las emociones y clasificarlas en buenas y malas, o positivas y negativas. A partir del hábito de juzgarlas, hemos desarrollado y perfeccionado herramientas para evitar sentir las catalogadas como “malas” o “negativas”, o para intentar que pasen lo más rápido posible. Hay industrias enteras dedicadas a vender bienestar en pastillas, gotitas, entretenimiento y demás.

Si ante la menor sensación de incomodidad, molestia, tristeza, decaimiento, angustia o frustración tu acción instintiva es hacer que pase lo más rápido posible y evitar que las personas a tu alrededor noten tu estado, no pasa nada malo con vos: simplemente estás actuando desde la estructura de supervivencia que tenemos todos los seres humanos.

Ahora bien, cuando empezamos a atrevernos a explorar nuestras libertades internas y tomamos consciencia de nuestro obrar automático, no podemos evitar darnos cuenta de que tenemos coartada nuestra libertad de sentir. Y una vez que lo sabemos, podemos ejercer nuestra libertad de ser a partir y elegir continuar con los patrones aprendidos que usa la mayoría o empezar a desactivar las conductas de censura interna de las emociones.

Y elegir atreverse a sentir “lo que surja” requiere mucho valor y coraje. Es un verdadero salto al vacío. Es muy difícil encontrar a alguien cerca que respete nuestra elección, por lo tanto a cualquier emoción que le estemos dando libertad de expresión se le va a sumar la sensación de soledad e incomprensión. Empezar a ser el espacio donde las emociones se expresan suele venir acompañado de muchos momentos de aislamiento.

Si ya estás transitando el camino de liberación emocional, un abrazo gigante de apoyo, admiración y gratitud por tu tarea.

Y si todavía no lo experimentaste, pero el llamado a tu libertad interna es muy fuerte y no sabés cómo empezar, te comparto una herramienta.

Te invito a que te tomes unos diez minutos diarios solamente para sentir. Buscá una posición cómoda, en un lugar tranquilo, preferentemente con el celular apagado. Cerrá los ojos y empezá a sentir tu respiración. Sentí el aire que entra y sale por la nariz, explorá si respirás más cómodo con la boca cerrada o entreabierta. Y luego imagínate que estás por entrar en un lugar en el que hay que ir en silencio –esto es para calmar un poco los pensamientos. Llevá tu atención al lugar del cuerpo que más te llame, donde sientas tensión, contractura o dolor. Tu atención y tu respiración son como la visita y la compañía más esperada. Entonces llevá la respiración y la atención --que podés visualizarla como una esfera de luz, a esos lugares del cuerpo. Permitite acompañarte en ese sentir, sin buscar calmar ni cambiar nada, solo ser una compañía incondicional que te dice “no estás sola, vengo a sentir con vos”. Que las partes doloridas o contracturadas sientan tu energía presente. Y luego, cuando empiecen a aflorar emociones, te invito a que hagas lo mismo: que las acompañes con respiración y atención. Acompañá las palpitaciones, las sensaciones de miedo y las de vacío. No te abandones. Las emociones son como niños pequeños muy asustados que han sido abandonados. Te invito a que vayas al encuentro de esos niños internos con toda la suavidad, paciencia y amor que puedas hacer fluir.

Abrirse a la libertad de sentir significa comprometerse con uno mismo a no abandonarse nunca más.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 1 de mayo de 2019

Libertad de sentir - Introducción



Podcast semanal #28 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina GonzálezEl audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.





Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Dentro del amplio espectro de la libertad de ser podríamos decir que sus dos pilares fundamentales son la libertad de pensar y la libertad de sentir. En las emisiones anteriores compartí algunas perspectivas referidas a la libertad de pensar, y hoy te invito a empezar a explorar la libertad de sentir.

¿Qué es lo primero que surge en vos como respuesta a la frase libertad de sentir? ¿Tiene que ver con sensaciones físicas? ¿Tiene que ver con un despliegue de emociones? ¿Tiene que ver con la capacidad de percibir las energías con una sutileza que trasciende las sensaciones físicas y las emociones?

Te propongo empezar desde lo más básico, desde el sentir que compartimos todos los seres humanos que es el de las sensaciones físicas.

Para esta introducción a la libertad de sentir consideremos algunas sensaciones físicas habituales. Se me ocurre citar el frío, el calor, la picazón, la sensación de ganas de comer,  las respuestas instintivas ante el volumen alto o bajo de la televisión o de algo que reproducimos en el celular, el cambio de posición ante una incomodidad o incluso buscar un apoyo ante la menor percepción de cansancio.

¿Nos damos la libertad de sentir estas pequeñas molestias o reaccionamos en forma instintiva como si esa fuera la única alternativa? ¿Se te ocurrió alguna vez explorar la sensación de picazón antes de rascarte? ¿Qué posibilidades se abrirían en nuestra experiencia si nos permitiéramos unos segundos de exploración curiosa ante una sensación que produce una reacción inmediata?
En primer lugar, solo podemos permitirnos una exploración de este tipo si tenemos habilitada una mínima capacidad de disociar en nosotros a la conciencia que observa de la conciencia que experimenta.

Si todavía no la reconociste y te resuena lo que estoy diciendo, es muy probable que en los próximos días te des cuenta de que te rascaste sin darte cuenta mientras te estés rascando o justo cuando la picazón se calmó. Podés considerar eso como la antesala a darte cuenta con la anticipación necesaria para elegir.

Una vez que reconocés ese microsegundo en el que podés elegir rascarte o explorar la sensación de picazón es que esa disociación ya está activada.
Quizá al principio prefieras rascarte como elección libre en lugar a rascarte por instinto inconsciente.

El siguiente paso va a ser permitirte explorar la sensación de picazón antes de hacerla desaparecer. Entonces, cuando te pique el brazo, te abrís a la oportunidad de sentir esa picazón durante el tiempo que sea soportable. No se trata de generar una gran incomodidad, sino de aventurarse a la libertad de sentir desde las perspectivas alquímicas de la curiosidad y de la libertad de ser.
Si ante una sensación inofensiva como una picazón mi única alternativa disponible es rascarme, mi libertad de sentir está comprometida.

Te propongo empezar a liberar tu sentir con ejemplos simples como este o los que mencioné anteriormente: el frío, la incomodidad de una posición o la sensación de ganas de comer.

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miércoles, 24 de abril de 2019

Libertad de interpretación del entorno




Podcast semanal #027 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina González.  El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.



También disponible en video



Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

En esta emisión voy a aprovechar una cita del Dr. Bruce Lipton para referirme a la libertad de interpretación del entorno. Bruce Lipton explica en forma científica el funcionamiento de nuestras células y lo expresa de la siguiente manera.

Cito: "Una célula AJUSTA su GENÉTICA y su ACTIVIDAD para adaptarse al entorno. ¿Cómo SABE una célula lo que está sucediendo en el entorno? MI MENTE interpreta el entorno y luego le envía NO LA INFORMACIÓN REAL sobre el entorno, sino MI INTERPRETACIÓN sobre el entorno". Fin de la cita.

Propongo un ejemplo para decir esto mismo en términos más concretos. Digamos que quedé en reunirme con una amiga para almorzar a las 12:30 en una confitería. Yo llego a las 12:30 en punto y a las 12:35 mi amiga todavía no llegó. Tomo eso como “el entorno”. Una vez alcanzados los cinco minutos de retraso mi mente empieza a INTERPRETAR la situación.

Imaginemos dos interpretaciones bien diferentes. La interpretación A podría ser: “¿Será que se va a retrasar mucho más? Podría haber terminado de hacer lo que estaba haciendo en lugar de apurarme para llegar a horario. Debí haberlo sabido. Siempre me toca esperar a mí. No sé por qué me esfuerzo para ser puntual si todos llegan tarde. Soy una tarada”.

Cuando mis células reciben esta interpretación se adaptan a un entorno hostil, irrespetuoso y de desvalorización de mí misma. Un entorno que está en mi contra. Y así van a ajustarse a cómo voy a recibir a mi amiga y a
la comida que voy a pedir.

La interpretación B podría ser: “Qué suerte que llegué primera, así puedo elegir la mesa que más me gusta. Voy a aprovechar este ratito sola para enfocarme en lo feliz que me siento porque voy a encontrarme con mi amiga. ¿Dónde se ubica la felicidad en mi cuerpo? Mi intención es alimentar esta alegría con el plato que elija. ¿Qué plato sería ese?”.

En este caso, mis células reciben una interpretación totalmente distinta DE LA MISMA SITUACIÓN. Entonces se adaptan a un entorno relajado, de reconocimiento de mí misma y de mi amiga, y además se disponen a ajustar su funcionamiento para recibir los alimentos que voy a comer como expansión de la sensación de alegría que me estoy permitiendo experimentar.
Cuando mi amiga llegue, se va a encontrar con una versión de mí que está expresando cómo interpreté su tardanza, y es muy probable que  la comida me caiga diferente según haya sido mi interpretación.

La perspectiva con la que observamos e interpretamos una situación determina nuestra experiencia de la situación. En este sentido es que todos estamos creando nuestra realidad aquí y ahora.

Somos LIBRES de elegir la perspectiva con la cual interpretar el entorno a cada momento.

Te invito a reconocer y explorar el poder que tenés para crear tu experiencia de las situaciones cotidianas.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook,@CrisalidaAlquimia. ¡Hasta la próxima!

miércoles, 17 de abril de 2019

Libertad de pensar en situaciones frecuentes



Podcast semanal #026 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina González.  El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.




Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Como comenté en la emisión anterior, hoy voy a empezar a desarrollar perspectivas y preguntas destinadas a tomar conciencia de dónde estamos delegando nuestra libertad de ser a fin de poder elegir ejercerla en forma deliberada.

Hoy te invito a tomar consciencia de algunos lugares comunes en los que solemos delegar nuestra libertad de pensar casi sin darnos cuenta.

Estamos habituados a aceptar interpretaciones bastante generalizadas y polarizadas sobre eventos recurrentes de la realidad sin cuestionarlas. Me refiero a interpretaciones sobre situaciones y acontecimientos frecuentes como podrían ser el clima, los días de la semana, las vacaciones o los cumpleaños.

A modo de ejemplo voy a tomar los días lunes. Las interpretaciones generalizadas son que los lunes deben vivirse con una vibración bastante baja porque son difíciles, pesados y agotadores. Es frecuente la frase “es muy lunes”, e incluso hay canciones dedicadas a los lunes que ilustran esta perspectiva. Si sos de mi generación, seguramente recordarás “Lunes otra vez”, de Sui Generis.

¿Alguna vez desafiaste esos pensamientos? ¿Qué tal si hubiera otras alternativas frente a los días lunes? Si acepto por norma general que los lunes son pesados y deprimentes, sin cuestionarlo, esa es la experiencia de lunes que voy a crear en mi realidad. Si el pensamiento “los lunes son pesados y deprimentes” es la única opción de pensamiento que corre en mi mente con respecto a los lunes, entonces en mí no tengo habilitada la opción de pensar algo por el estilo de “los lunes son días llenos de energía de inicio, entusiasmo y alegría”.

Si no tengo habilitada en mí la opción de pensamientos contrarios a los habituales, quiere decir que tengo coartada mi libertad de pensar. Dicho de otra manera, hay pensamientos en mí que están censurados y silenciados porque solo les doy lugar a los más habituales, que ni siquiera son de mi propia creación.

El primer paso para liberar los pensamientos silenciados y censurados es volverme hacia adentro con curiosidad inocente. Esos pensamientos son como niños pequeños que tienen miedo a expresarse porque cada vez que lo intentaron fueron ignorados o castigados. Por lo tanto, tengo que generar en mí un espacio amoroso y relajado y una voz interna que inspire confianza a fin de que esos pensamientos se animen a expresarse.  Además de inspirar confianza, esa voz interna tiene que ser paciente y estar dispuesta a escuchar en silencio.

Te propongo que abras espacio para que surja una gran diversidad de pensamientos relativos a los lunes, desde los más habituales hasta los más inesperados e impensados. Dejalos que floten y se muevan como si fueran burbujas, sin elegir ninguno por el momento. Permití que al igual que las burbujas, luego de un rato vayan quedando poquitas. Y luego armá un nuevo pensamiento con respecto a los lunes con el cual empezar a crear una nueva experiencia de lunes.

Te sugiero que cuando empieces a generar pensamientos nuevos que desafíen las interpretaciones generalizadas no los compartas en voz alta. Las personas cedemos nuestra libertad de pensar sobre este tipo de situaciones para sentir que pertenecemos, para no quedarnos afuera y para no ser los diferentes.  Entonces, que sea algo de complicidad con vos mismo, hasta que tengas la confianza suficiente para decir sin temor algo como: “Me encantan los lunes porque disfruto de mi trabajo y del orden que se restablece después del fin de semana desestructurado. Me encanta la energía renovada de los lunes que me invita a recrearme cada siete días”.

Luego podés continuar jugando a liberar y crear pensamientos con respecto a otras situaciones como pueden ser los días tormentosos, las llegadas tarde o incluso el pago de tus gastos fijos.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras, antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook @CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!