Mostrando las entradas con la etiqueta libertad de pensamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta libertad de pensamiento. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de abril de 2019

Libertad de pensar en situaciones frecuentes



Podcast semanal #026 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina González.  El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.




Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Como comenté en la emisión anterior, hoy voy a empezar a desarrollar perspectivas y preguntas destinadas a tomar conciencia de dónde estamos delegando nuestra libertad de ser a fin de poder elegir ejercerla en forma deliberada.

Hoy te invito a tomar consciencia de algunos lugares comunes en los que solemos delegar nuestra libertad de pensar casi sin darnos cuenta.

Estamos habituados a aceptar interpretaciones bastante generalizadas y polarizadas sobre eventos recurrentes de la realidad sin cuestionarlas. Me refiero a interpretaciones sobre situaciones y acontecimientos frecuentes como podrían ser el clima, los días de la semana, las vacaciones o los cumpleaños.

A modo de ejemplo voy a tomar los días lunes. Las interpretaciones generalizadas son que los lunes deben vivirse con una vibración bastante baja porque son difíciles, pesados y agotadores. Es frecuente la frase “es muy lunes”, e incluso hay canciones dedicadas a los lunes que ilustran esta perspectiva. Si sos de mi generación, seguramente recordarás “Lunes otra vez”, de Sui Generis.

¿Alguna vez desafiaste esos pensamientos? ¿Qué tal si hubiera otras alternativas frente a los días lunes? Si acepto por norma general que los lunes son pesados y deprimentes, sin cuestionarlo, esa es la experiencia de lunes que voy a crear en mi realidad. Si el pensamiento “los lunes son pesados y deprimentes” es la única opción de pensamiento que corre en mi mente con respecto a los lunes, entonces en mí no tengo habilitada la opción de pensar algo por el estilo de “los lunes son días llenos de energía de inicio, entusiasmo y alegría”.

Si no tengo habilitada en mí la opción de pensamientos contrarios a los habituales, quiere decir que tengo coartada mi libertad de pensar. Dicho de otra manera, hay pensamientos en mí que están censurados y silenciados porque solo les doy lugar a los más habituales, que ni siquiera son de mi propia creación.

El primer paso para liberar los pensamientos silenciados y censurados es volverme hacia adentro con curiosidad inocente. Esos pensamientos son como niños pequeños que tienen miedo a expresarse porque cada vez que lo intentaron fueron ignorados o castigados. Por lo tanto, tengo que generar en mí un espacio amoroso y relajado y una voz interna que inspire confianza a fin de que esos pensamientos se animen a expresarse.  Además de inspirar confianza, esa voz interna tiene que ser paciente y estar dispuesta a escuchar en silencio.

Te propongo que abras espacio para que surja una gran diversidad de pensamientos relativos a los lunes, desde los más habituales hasta los más inesperados e impensados. Dejalos que floten y se muevan como si fueran burbujas, sin elegir ninguno por el momento. Permití que al igual que las burbujas, luego de un rato vayan quedando poquitas. Y luego armá un nuevo pensamiento con respecto a los lunes con el cual empezar a crear una nueva experiencia de lunes.

Te sugiero que cuando empieces a generar pensamientos nuevos que desafíen las interpretaciones generalizadas no los compartas en voz alta. Las personas cedemos nuestra libertad de pensar sobre este tipo de situaciones para sentir que pertenecemos, para no quedarnos afuera y para no ser los diferentes.  Entonces, que sea algo de complicidad con vos mismo, hasta que tengas la confianza suficiente para decir sin temor algo como: “Me encantan los lunes porque disfruto de mi trabajo y del orden que se restablece después del fin de semana desestructurado. Me encanta la energía renovada de los lunes que me invita a recrearme cada siete días”.

Luego podés continuar jugando a liberar y crear pensamientos con respecto a otras situaciones como pueden ser los días tormentosos, las llegadas tarde o incluso el pago de tus gastos fijos.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras, antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook @CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 10 de abril de 2019

Libertad de SER



Podcast semanal #025 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremos vivir en concordia" conducido por María Silvina González.  El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.



Enlace directo al Audio

¡Ahora también disponible en video!



Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Hoy voy a empezar una serie de emisiones destinadas a compartir un desarrollo sobre la libertad de Ser.

La libertad de Ser tiene muy poco que ver con hacer lo que se me dé la gana sin experimentar consecuencias. Mientras que la libertad de hacer en la realidad física y cotidiana es naturalmente condicionada y relativa, la libertad de ser es incondicional y absoluta. Y la libertad de ser es tan libre que ejercerla es una elección que tiene que ser deliberada.

Si la libertad de ser es tan incondicional, tengo que tener algo distinto para que sea una elección realmente libre. Es así entonces que la experiencia en la Tierra nos lleva a trasladar muchos de los condicionamientos del entorno físico y concreto al espacio incondicional de nuestro entorno sutil. Solamente habiendo experimentado una libertad acotada puedo elegir la libertad absoluta sin que esa sea la única alternativa.

Entonces, recuperar la libertad de Ser que he acotado con los condicionamientos de la realidad cotidiana y concreta es algo que solo puede hacer cada uno en forma individual y para sí mismo. El proceso de autoliberación requiere que nos observemos desde distintos ángulos y en forma metódica para detectar dónde hemos acotado o condicionado nuestra libertad interna y en dónde la hemos delegado, permitiendo que otros elijan, resuelvan o incluso piensen por nosotros.

Dicho de otra manera, para recuperar la libertad que siempre fue mía de pleno derecho, primero tengo que reconocer sin juicio ni crítica todos los espacios de libertad de Ser que he ido cediendo y que no estoy ejerciendo. Recién entonces voy a poder empezar a recuperar mi libertad de Ser y ejercerla en forma deliberada, responsable y sincera.

Desde Crisálida, propongo un proceso de autoliberación a partir de la autoobservación desde distintos enfoques y perspectivas. A lo largo de las siguientes entregas voy a ir compartiendo lo fundamental de cada enfoque para quienes elijan ser agentes activos de su propia liberación.

Como punto de partida, hoy te propongo considerar la libertad de imaginar. En la entrega anterior te propuse crear tu espacio interior a partir de la imaginación. Si tenés la libertad de imaginar bien activa y fluida, diseñar escenarios fantásticos, con posibilidades aún improbables en la realidad concreta como podrían ser volar, tener alas, respirar bajo el agua, hacer viajes interplanetarios, o experimentar la sanación instantánea te resultará fácil y te llenará de entusiasmo. Sin embargo, proponerte imaginar algo ilimitado también va a empezar a mostrarte las formas en las que tenés limitada la imaginación, por ejemplo cuando detectes pensamientos que quieran borrar algo porque es “imposible” o solo se te ocurran cosas que existan en forma concreta y visible.
Si imaginar tu espacio interior no te atrae, te propongo que imagines tu viaje ideal, considerando que no hay ningún tipo de limitación. ¿Podés imaginarlo libremente o empiezan a aparecer limitaciones del tipo ”¿con quién dejo a los chicos?”, o “mi pareja nunca me acompañaría a algo así”, o “pero me da miedo volar”, etc. Los pensamientos que aparecen limitando mi imaginación son mi responsabilidad; soy yo quien les otorgo autoridad y soy yo la encargada de retirarles dicha autoridad y recuperar mi capacidad de imaginar libremente.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras, antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook @CrisalidaAlquimia.
¡Hasta la próxima!

miércoles, 20 de marzo de 2019

De lo macro a lo micro: alquimia a partir de una noticia de actualidad





Podcast semanal #022 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape" conducido por María Silvina GonzálezEl audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.






Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Hoy te propongo hacer alquimia en tu particularidad individual a partir de una noticia cualquiera de la actualidad.

Te invito a elegir un tema de actualidad que te interese o que te despierte algún tipo de respuesta o carga emocional fuerte. El ejercicio es de observación curiosa, de descubrimiento, de ir más allá de lo que percibo habitualmente.
Empiezo por reconocer la carga o la respuesta emocional que el tema me genera. ¿Dónde se ubica en mi cuerpo? ¿Qué densidad tiene? Y me quedo unos segundos con la atención puesta en lo que siento. Luego voy a intentar detectar la dinámica detrás del tema que elegí. ¿Es una dinámica de enfrentamiento en la que hay dos bandos? ¿Es una dinámica de reclamo, en donde pareciera haber una disparidad de autoridad o de poder? ¿Es una dinámica de acción, corrección, reparación? ¿Es una dinámica de crítica? ¿ES una dinámica de denuncia? ¿Es una dinámica de creación de algo nuevo? ¿Qué estaría diciendo sobre mi momento presente la dinámica que elegí?

Vuelvo a focalizarme en las sensaciones. ¿Se modificó mi sentir de alguna manera a partir de haberme hecho algunas preguntas? ¿Se movió de lugar, se expandió, se agitó, se aquietó? Sigo observándome con curiosidad inocente, como quien viene de otro planeta a conocer a este ser humano que soy en este momento.

Vuelvo a las preguntas. ¿Desde qué perspectiva estoy abordando el tema? ¿Me ubico en alguno de los extremos? Si dependiera de mí, ¿qué suerte querría que corriera el otro extremo, o el otro bando o mi interlocutor? ¿O más bien estoy mirando desde una perspectiva conciliadora y unificadora? Recuerdo que estoy en un espacio seguro de autoobservación en el que puedo ser totalmente sincera conmigo misma. Me permito observar pensamientos y sensaciones que serían muy inconvenientes de compartir con otros. ¿Qué dice mi actitud ante lo que miro sobre mí aquí y ahora?

Y así, de a poquito, voy pasando del tema de actualidad que sucede allá afuera a descubrir las tramas y las dinámicas de pensamiento del que reacciona o responde al estímulo externo, es decir, de mí misma. Si cada uno de los actores del tema de actualidad fuera un aspecto dentro de mí, ¿cómo me gustaría que se desarrollaran los pasos siguientes? ¿Es mi intención desarticular, desautorizar o eliminar algún aspecto? ¿Hay permiso en este espacio de observación para que todos los aspectos den su punto de vista sobre el tema? ¿Cómo se resuelven los conflictos en mi interior? ¿Siempre gana la mayoría? ¿Qué otras posibilidades hay?

Y de nuevo, suelto las preguntas y los pensamientos y vuelvo a enfocarme en lo que siento. Si puedo, le pido a la mente que haga silencio unos segundos para poder sentir otra vez qué efecto físico me genera toda esta observación.
Regreso a las preguntas. ¿De quién aprendí a mirar este tema de esta manera? ¿Me he permitido mirarlo desde otro ángulo? ¿Soy veloz para adoptar la perspectiva de un periodista u opinólogo en lugar de generar una perspectiva propia? ¿Qué valoración le doy a mis propias perspectivas? ¿Me permito considerar perspectivas opuestas o contrarias a la mía? ¿Qué pasa cuando lo hago? ¿Con qué intención las considero o con qué intención las evito?

Este tema que elegí, ¿me toca de cerca en alguna experiencia o prefiero temas que me distraen de mis experiencias personales? ¿Suelo tomar partido por situaciones por las que nunca pasé como si supiera y las conociera? ¿Defiendo o ataco acciones y actitudes poniéndome en el lugar de víctima porque estuve en situaciones similares?

Y luego vuelvo a mi cuerpo, a sentir qué sensaciones me visitan a partir de estas consideraciones. Y sigo alternando, preguntas –una observación mental- con una observación de sensaciones.

Lo que observamos a escala macro son las proyecciones de la sumatoria de las actitudes particulares de todos los seres humanos. Para que la proyección se modifique hay que cambiar lo que cada proyector proyecta, no la proyección en sí. Eso sería como estar frente al espejo y cepillar los dientes de la imagen del espejo en lugar de los míos.

Este sencillo ejercicio de autoobservación usando lo que miro y lo que me interesa como punto de partida puede aportarme mucha información sobre mis condicionamientos. Al observar mis condicionamientos con curiosidad, mi configuración original empieza a revelarse y a aceitarse, produciendo la alquimia que transforma el condicionamiento en libertad plena.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras, antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook @CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!

lunes, 3 de septiembre de 2018

Dinámica víctima-agresor-salvador

Podcast semanal #008 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora". El audio, seguido por su transcripción, para escuchar y/o leer, como más te guste.





Uno de los pilares en el autodescubrimiento de nuestro ADN cósmico -esa geometría energética particular que vinimos a expresar a partir de nuestra identidad humana- es la tarea de recuperar la percepción de nuestra libertad de SER. Dicha tarea implica necesariamente observar los pensamientos con los que hemos construido nuestra estructura de supervivencia, cuestionarlos y elegir de nuevo, ya no con el propósito de supervivencia sino con el propósito de empezar a contribuir con creaciones originales.
Hoy te propongo observar, de la manera más neutra posible, el triángulo que sostiene muchísimas capas de supervivencia del género humano. Se trata de la dinámica víctima - agresor – salvador. La víctima ocupa el rol del “pobrecito”, del que no puede, del que no tiene los recursos necesarios para su vida, del que todos deben apiadarse, es el rol del más débil, el que se cree incapaz de recuperar o desarrollar su propia fortaleza. El rol de víctima debe necesariamente tener suspendido, olvidado o censurado su aspecto fuerte, equilibrador y defensor de las fronteras de su configuración particular. El rol del agresor, por otra parte, aprovecha la autocensura de poder de la víctima para ejercer su propio poder sobre ella y su territorio. El agresor, para poder agredir, tiene que tener autocensurada su capacidad de empatizar con el sentir de la víctima. El triángulo se completa con la figura del salvador, que empatiza con la víctima y le ofrece su propia energía equilibradora y defensora de frontera para salvarla del agresor. El rol del salvador no activa la energía de poder en la víctima, sino que ofrece la propia para sentirse bien consigo mismo. En esta dinámica, ninguno de los roles está equilibrado ni tiene todos sus aspectos energéticos funcionales activos. Todos parten de una gran desvalorización y de una herida muy profunda, y a partir de esa plataforma de distorsión inconsciente, actúan.
Esta dinámica se ve claramente en la sociedad en grupos de defensa, protesta y denuncia. Al adentrarme en mi crisálida para observar esta dinámica de cerca, me sorprendió descubrirla incluso en los reclamos de justicia. ¿Qué reclamo cuando pido justicia? ¿Quiénes piden justicia? ¡Las víctimas y los salvadores! Si la juego de víctima, reclamo que todos los agresores paguen y sufran por lo menos un poquito de lo que me hicieron sufrir a mí. Y en ese caso ¿de qué me sirve un agresor encerrado si mi campo energético sigue desprovisto de mi fortaleza interna, es decir, de lo único que realmente podría permitirme vivir segura? Si en cambio la juego de salvadora, hago que la fuerza de mi voz y mi actuar suplan la fortaleza de la víctima, reforzando su condición de víctima, ya que al defenderla y salvarla yo me creo poderosa y valiosa. La triste verdad de la salvadora es que sin víctimas ni agresores, no tiene razón de ser, ya que nunca se le ocurrió usar su fortaleza y su voz para la creación de algo original, porque en el fondo no se siente capaz de hacerlo.
Cuando me atreví a mirar este juego de frente, me pregunté: “¿Qué es capaz de crear una persona totalmente libre de esta dinámica? ¿Qué es capaz de crear una sociedad totalmente libre de esta dinámica?
Y sin dudarlo, decidí averiguarlo, empezando por mí. Mi intención es recuperar la funcionalidad completa de mi ser en armonía dinámica, dejando en libertad todos mis aspectos energéticos constitutivos. Para llevar a cabo esta tarea de autoliberación, tengo que estar dispuesta a observar con curiosidad, neutralidad y compasión toda mi estructura de pensamientos, sentires y acciones. Al observarme, detecto y descubro dónde tengo activa la dinámica de víctima-agresor-salvador, y es entonces que con amor incondicional puedo llegar a percibir la inocencia de los tres roles, cualquiera sea el más preponderante, y proceder a desactivar la dinámica completa.
Se trata de un modelo en desarrollo. Es una propuesta artesanal y comprometida de reorganización interna a partir de la toma de conciencia. Y hoy te invito a preguntarte, ¿te atrevés a mirar esta dinámica de frente? ¿Cómo ves este juego vos? ¿Lo estás jugando por elección libre?
Generar procesos para desmantelar la estructura de supervivencia y empezar el armado del vehículo más adecuado para mi expresión original es mi primera vocación; y ahora también disfruto compartir mis desarrollos con quienes resuenen con ellos.
Si te entusiasma profundizar la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia. Hasta la próxima.

domingo, 5 de agosto de 2018

Ser libre incluye cuestionar la autoridad detrás de cada imperativo



Comparto el micro semanal #004 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora".




Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.
La invitación de hoy es a observar todos los mensajes y frases en imperativo que recibimos a diario. Un imperativo, para los que no se acuerdan de sus clases de lengua, es la forma verbal que se usa para expresar mandatos y órdenes. Ejemplos de imperativos son las frases: “hacé, vení, comprá, aprovechá”.
Esta forma de comunicar es la más usada en publicidad. En ese caso,  este tipo de mensajes resultan muy fáciles de detectar, y además, también es muy fácil saber de quién es la voz detrás de ese imperativo, ya que siempre es la empresa del producto o servicio publicitado. Siguiendo este formato, las redes sociales están plagadas de mensajes como “Suscribite, dale me gusta, compartí”, y en casi todos los casos también es claro de quién es la voz que las dice. Sin embargo hay otros mensajes en los que no está del todo claro quién está detrás de esa orden, de quién es la voz detrás de esa orden, quién se está postulando como autoridad.
Desde la perspectiva de la Crisálida propongo observar en cuánto desde bebés y niños buscábamos la aprobación de los adultos a fin de asegurarnos la supervivencia. Así, muchos de nosotros incorporamos en nuestra crisálida el programa de ser buenos, portarnos bien, conseguir premios y evitar castigos. Obedecer y acatar órdenes quedó muy grabado, a tal punto de generar reacciones automáticas a obedecer. De vez en cuando creemos escapar de esos programas reaccionando con rebeldía, pero eso no es salirse del programa, sino simplemente explorar el otro extremo del mismo. De una u otra manera, las frases con formato en imperativo tienen un gran impacto en nuestras conductas.
Ahora bien, no solo recibimos órdenes desde la publicidad y las redes sociales en sí mismas. El formato en imperativo aparece con muchísima frecuencia en frases célebres e incluso en muchísimos libros de autoayuda. El asunto en estos casos es que muchas veces lo que dicen en forma de orden es una buena idea; el único inconveniente es cómo lo estamos recibiendo. Cuando alguien elige dirigirse a nosotros usando el imperativo, se ubica al menos un escalón por encima de quien escucha o lee; de manera inversa, quien recibe la orden en automático se ubica al menos un escalón por debajo de quien la da.
Mi invitación desde Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, es que empieces a observar todos los mensajes en imperativo a fin de generarte unos segundos de amortiguación antes de reaccionar automáticamente. Esos segundos te van a permitir pensar por vos mismo y responder libremente en lugar de reaccionar automáticamente
Entonces, la propuesta sería, la próxima vez que detectes uno de estos mensajes que prestes atención  a quién lo está diciendo, de quién es la voz autoritaria detrás de ese mensaje y qué grado automático de acatamiento te genera. En muchos casos, la orden cae casi de inmediato al ser vista con conciencia y atención. En los casos en que la idea propuesta sea buena, te sugiero desarticular el formato en que viaja la idea y reformular la frase. Una forma simple de reformular frases de este tipo es cambiarlas a primera persona, siendo vos tu propia autoridad. A modo de ejemplo tomemos la frase atribuida a Ghandi “sé el cambio que quieras ver en el mundo”. Esta propuesta me resuena, sin embargo, está en forma de orden, como si quien la dice tuviera autoridad para decirme quién o cómo tengo que ser. Entonces, la reformulo en primera persona y digo: “yo soy el cambio que quiero ver en el mundo”.  

Ser libre incluye cuestionar la autoridad detrás de todo imperativo.


Si te entusiasma profundizar en la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia. Hasta la próxima.