miércoles, 15 de mayo de 2019

Libertad de sentir: herramientas para una mente activa


Podcast semanal #30 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina GonzálezEl audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.




Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Continuando con el desarrollo de la libertad de ser, y específicamente con la exploración de la libertad de sentir, hoy te voy a compartir algunas herramientas para que puedas profundizar en tu sentir, en especial si sos de esas personas que tienen una mente muy activa.

Las personas muy sensibles solemos desarrollar recursos mentales muy eficientes para evitar sentir lo que sentimos. ¿Por qué lo hacemos? Porque no contamos con los recursos necesarios para acompañar nuestro sentir. Los recursos de gestión y acompañamiento emocional no son moneda corriente en los entornos familiares, educativos y de salud alopática, por lo tanto, desde muy temprana edad, armamos nuestra estructura de supervivencia con lo que tenemos cerca, y cuando nos llega la hora de desarrollar recursos propios, automáticamente exponenciamos lo que tenemos. En una cultura que lleva siglos dándole preponderancia a la razón y la mente cognitiva, desarrollamos recursos mentales.
Es así que cuando nos damos cuenta de cuánto hemos reprimido, censurado y juzgado nuestro sentir, nos resulta difícil entregarnos a sentir porque la mente entra en estado de alerta y empieza a llevar a la consciencia todos los recursos que ha desarrollado para evitar sentir. Uno de los recursos más comunes es describir lo que siento, buscar la manera de pasar el sentir al pensar. Si prestás atención, vas a ver que cada vez que querés describir algo que sentís, te alejás del sentir refugiándote en el pensar.

En mi experiencia, no se trata de callar la mente, ponerla en penitencia ni de juzgarla como la enemiga del sentir. Más bien se trata de desarrollar modalidades para que la mente no solo se entusiasme y se entretenga con la exploración del sentir, sino que además se sepa funcional y útil en el proceso de autoliberación de los sentires.

Hoy te propongo tres herramientas prácticas para tal efecto.

En primer lugar, si sos de pensar con palabras, te propongo el juego interno de pensar sin palabras. En lugar de palabras podés jugar a usar la respiración y su ritmo como un código morse. Entonces, la próxima vez que sientas una emoción y la mente empiece a generar palabras, podés respirar profundo y acompañar tu sentir con el ritmo respiratorio: que la respiración le “hable” a las emociones.

Otra forma de profundizar en los sentires es buscar la expresión de lo que siento a través de los cinco sentidos. Entonces, si tengo una emoción claramente alojada en la boca del estómago, voy a usar la actitud alquímica de la curiosidad para detectar el tamaño, la forma, el color, el sonido, el sabor y el aroma de esa emoción. De esta manera, la mente quiere conocer la emoción en lugar de evitarla a toda costa.

Y la tercera herramienta que te propongo hoy es observar la intensidad de lo que sentís. En lugar de recurrir a la estrategia de siempre de nombrar la emoción, vas a elegir una escala, por ejemplo del cero al diez, para medir las emociones cuando surjan. Ante la misma sensación emocional en la boca del estómago, en lugar de alejarte poniéndole una palabra --que dicho sea de paso seguramente es la misma palabra que usa tu familia para referirse a la misma sensación- vas a hacer algo distinto y vas a conocer su intensidad. Digamos que la sensación tiene un 8 de intensidad. A los cinco minutos la volvés a medir. De esta manera, la mente y las emociones empiezan a vincularse desde un nuevo lenguaje que van creando juntas.

Estas son solo algunas propuestas. Te invito también a desplegar tu libertad de imaginar para desarrollar herramientas que te resulten útiles y atractivas a vos.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 8 de mayo de 2019

Libertad de sentir las emociones




Podcast semanal #29 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina GonzálezEl audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.



Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Continuando con la exploración de la libertad de sentir, hoy te propongo abordar en forma curiosa y consciente la libertad de sentir todas las emociones que se te presentan, cuando se presentan.

Claramente somos libres de sentir las emociones, sin embargo, hemos adquirido el hábito de juzgar las emociones y clasificarlas en buenas y malas, o positivas y negativas. A partir del hábito de juzgarlas, hemos desarrollado y perfeccionado herramientas para evitar sentir las catalogadas como “malas” o “negativas”, o para intentar que pasen lo más rápido posible. Hay industrias enteras dedicadas a vender bienestar en pastillas, gotitas, entretenimiento y demás.

Si ante la menor sensación de incomodidad, molestia, tristeza, decaimiento, angustia o frustración tu acción instintiva es hacer que pase lo más rápido posible y evitar que las personas a tu alrededor noten tu estado, no pasa nada malo con vos: simplemente estás actuando desde la estructura de supervivencia que tenemos todos los seres humanos.

Ahora bien, cuando empezamos a atrevernos a explorar nuestras libertades internas y tomamos consciencia de nuestro obrar automático, no podemos evitar darnos cuenta de que tenemos coartada nuestra libertad de sentir. Y una vez que lo sabemos, podemos ejercer nuestra libertad de ser a partir y elegir continuar con los patrones aprendidos que usa la mayoría o empezar a desactivar las conductas de censura interna de las emociones.

Y elegir atreverse a sentir “lo que surja” requiere mucho valor y coraje. Es un verdadero salto al vacío. Es muy difícil encontrar a alguien cerca que respete nuestra elección, por lo tanto a cualquier emoción que le estemos dando libertad de expresión se le va a sumar la sensación de soledad e incomprensión. Empezar a ser el espacio donde las emociones se expresan suele venir acompañado de muchos momentos de aislamiento.

Si ya estás transitando el camino de liberación emocional, un abrazo gigante de apoyo, admiración y gratitud por tu tarea.

Y si todavía no lo experimentaste, pero el llamado a tu libertad interna es muy fuerte y no sabés cómo empezar, te comparto una herramienta.

Te invito a que te tomes unos diez minutos diarios solamente para sentir. Buscá una posición cómoda, en un lugar tranquilo, preferentemente con el celular apagado. Cerrá los ojos y empezá a sentir tu respiración. Sentí el aire que entra y sale por la nariz, explorá si respirás más cómodo con la boca cerrada o entreabierta. Y luego imagínate que estás por entrar en un lugar en el que hay que ir en silencio –esto es para calmar un poco los pensamientos. Llevá tu atención al lugar del cuerpo que más te llame, donde sientas tensión, contractura o dolor. Tu atención y tu respiración son como la visita y la compañía más esperada. Entonces llevá la respiración y la atención --que podés visualizarla como una esfera de luz, a esos lugares del cuerpo. Permitite acompañarte en ese sentir, sin buscar calmar ni cambiar nada, solo ser una compañía incondicional que te dice “no estás sola, vengo a sentir con vos”. Que las partes doloridas o contracturadas sientan tu energía presente. Y luego, cuando empiecen a aflorar emociones, te invito a que hagas lo mismo: que las acompañes con respiración y atención. Acompañá las palpitaciones, las sensaciones de miedo y las de vacío. No te abandones. Las emociones son como niños pequeños muy asustados que han sido abandonados. Te invito a que vayas al encuentro de esos niños internos con toda la suavidad, paciencia y amor que puedas hacer fluir.

Abrirse a la libertad de sentir significa comprometerse con uno mismo a no abandonarse nunca más.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!

miércoles, 1 de mayo de 2019

Libertad de sentir - Introducción



Podcast semanal #28 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina GonzálezEl audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.





Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Dentro del amplio espectro de la libertad de ser podríamos decir que sus dos pilares fundamentales son la libertad de pensar y la libertad de sentir. En las emisiones anteriores compartí algunas perspectivas referidas a la libertad de pensar, y hoy te invito a empezar a explorar la libertad de sentir.

¿Qué es lo primero que surge en vos como respuesta a la frase libertad de sentir? ¿Tiene que ver con sensaciones físicas? ¿Tiene que ver con un despliegue de emociones? ¿Tiene que ver con la capacidad de percibir las energías con una sutileza que trasciende las sensaciones físicas y las emociones?

Te propongo empezar desde lo más básico, desde el sentir que compartimos todos los seres humanos que es el de las sensaciones físicas.

Para esta introducción a la libertad de sentir consideremos algunas sensaciones físicas habituales. Se me ocurre citar el frío, el calor, la picazón, la sensación de ganas de comer,  las respuestas instintivas ante el volumen alto o bajo de la televisión o de algo que reproducimos en el celular, el cambio de posición ante una incomodidad o incluso buscar un apoyo ante la menor percepción de cansancio.

¿Nos damos la libertad de sentir estas pequeñas molestias o reaccionamos en forma instintiva como si esa fuera la única alternativa? ¿Se te ocurrió alguna vez explorar la sensación de picazón antes de rascarte? ¿Qué posibilidades se abrirían en nuestra experiencia si nos permitiéramos unos segundos de exploración curiosa ante una sensación que produce una reacción inmediata?
En primer lugar, solo podemos permitirnos una exploración de este tipo si tenemos habilitada una mínima capacidad de disociar en nosotros a la conciencia que observa de la conciencia que experimenta.

Si todavía no la reconociste y te resuena lo que estoy diciendo, es muy probable que en los próximos días te des cuenta de que te rascaste sin darte cuenta mientras te estés rascando o justo cuando la picazón se calmó. Podés considerar eso como la antesala a darte cuenta con la anticipación necesaria para elegir.

Una vez que reconocés ese microsegundo en el que podés elegir rascarte o explorar la sensación de picazón es que esa disociación ya está activada.
Quizá al principio prefieras rascarte como elección libre en lugar a rascarte por instinto inconsciente.

El siguiente paso va a ser permitirte explorar la sensación de picazón antes de hacerla desaparecer. Entonces, cuando te pique el brazo, te abrís a la oportunidad de sentir esa picazón durante el tiempo que sea soportable. No se trata de generar una gran incomodidad, sino de aventurarse a la libertad de sentir desde las perspectivas alquímicas de la curiosidad y de la libertad de ser.
Si ante una sensación inofensiva como una picazón mi única alternativa disponible es rascarme, mi libertad de sentir está comprometida.

Te propongo empezar a liberar tu sentir con ejemplos simples como este o los que mencioné anteriormente: el frío, la incomodidad de una posición o la sensación de ganas de comer.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia. ¡Hasta la próxima!

miércoles, 24 de abril de 2019

Libertad de interpretación del entorno




Podcast semanal #027 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina González.  El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.



También disponible en video



Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

En esta emisión voy a aprovechar una cita del Dr. Bruce Lipton para referirme a la libertad de interpretación del entorno. Bruce Lipton explica en forma científica el funcionamiento de nuestras células y lo expresa de la siguiente manera.

Cito: "Una célula AJUSTA su GENÉTICA y su ACTIVIDAD para adaptarse al entorno. ¿Cómo SABE una célula lo que está sucediendo en el entorno? MI MENTE interpreta el entorno y luego le envía NO LA INFORMACIÓN REAL sobre el entorno, sino MI INTERPRETACIÓN sobre el entorno". Fin de la cita.

Propongo un ejemplo para decir esto mismo en términos más concretos. Digamos que quedé en reunirme con una amiga para almorzar a las 12:30 en una confitería. Yo llego a las 12:30 en punto y a las 12:35 mi amiga todavía no llegó. Tomo eso como “el entorno”. Una vez alcanzados los cinco minutos de retraso mi mente empieza a INTERPRETAR la situación.

Imaginemos dos interpretaciones bien diferentes. La interpretación A podría ser: “¿Será que se va a retrasar mucho más? Podría haber terminado de hacer lo que estaba haciendo en lugar de apurarme para llegar a horario. Debí haberlo sabido. Siempre me toca esperar a mí. No sé por qué me esfuerzo para ser puntual si todos llegan tarde. Soy una tarada”.

Cuando mis células reciben esta interpretación se adaptan a un entorno hostil, irrespetuoso y de desvalorización de mí misma. Un entorno que está en mi contra. Y así van a ajustarse a cómo voy a recibir a mi amiga y a
la comida que voy a pedir.

La interpretación B podría ser: “Qué suerte que llegué primera, así puedo elegir la mesa que más me gusta. Voy a aprovechar este ratito sola para enfocarme en lo feliz que me siento porque voy a encontrarme con mi amiga. ¿Dónde se ubica la felicidad en mi cuerpo? Mi intención es alimentar esta alegría con el plato que elija. ¿Qué plato sería ese?”.

En este caso, mis células reciben una interpretación totalmente distinta DE LA MISMA SITUACIÓN. Entonces se adaptan a un entorno relajado, de reconocimiento de mí misma y de mi amiga, y además se disponen a ajustar su funcionamiento para recibir los alimentos que voy a comer como expansión de la sensación de alegría que me estoy permitiendo experimentar.
Cuando mi amiga llegue, se va a encontrar con una versión de mí que está expresando cómo interpreté su tardanza, y es muy probable que  la comida me caiga diferente según haya sido mi interpretación.

La perspectiva con la que observamos e interpretamos una situación determina nuestra experiencia de la situación. En este sentido es que todos estamos creando nuestra realidad aquí y ahora.

Somos LIBRES de elegir la perspectiva con la cual interpretar el entorno a cada momento.

Te invito a reconocer y explorar el poder que tenés para crear tu experiencia de las situaciones cotidianas.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook,@CrisalidaAlquimia. ¡Hasta la próxima!

miércoles, 17 de abril de 2019

Libertad de pensar en situaciones frecuentes



Podcast semanal #026 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremosvivir en concordia" conducido por María Silvina González.  El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.




Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Como comenté en la emisión anterior, hoy voy a empezar a desarrollar perspectivas y preguntas destinadas a tomar conciencia de dónde estamos delegando nuestra libertad de ser a fin de poder elegir ejercerla en forma deliberada.

Hoy te invito a tomar consciencia de algunos lugares comunes en los que solemos delegar nuestra libertad de pensar casi sin darnos cuenta.

Estamos habituados a aceptar interpretaciones bastante generalizadas y polarizadas sobre eventos recurrentes de la realidad sin cuestionarlas. Me refiero a interpretaciones sobre situaciones y acontecimientos frecuentes como podrían ser el clima, los días de la semana, las vacaciones o los cumpleaños.

A modo de ejemplo voy a tomar los días lunes. Las interpretaciones generalizadas son que los lunes deben vivirse con una vibración bastante baja porque son difíciles, pesados y agotadores. Es frecuente la frase “es muy lunes”, e incluso hay canciones dedicadas a los lunes que ilustran esta perspectiva. Si sos de mi generación, seguramente recordarás “Lunes otra vez”, de Sui Generis.

¿Alguna vez desafiaste esos pensamientos? ¿Qué tal si hubiera otras alternativas frente a los días lunes? Si acepto por norma general que los lunes son pesados y deprimentes, sin cuestionarlo, esa es la experiencia de lunes que voy a crear en mi realidad. Si el pensamiento “los lunes son pesados y deprimentes” es la única opción de pensamiento que corre en mi mente con respecto a los lunes, entonces en mí no tengo habilitada la opción de pensar algo por el estilo de “los lunes son días llenos de energía de inicio, entusiasmo y alegría”.

Si no tengo habilitada en mí la opción de pensamientos contrarios a los habituales, quiere decir que tengo coartada mi libertad de pensar. Dicho de otra manera, hay pensamientos en mí que están censurados y silenciados porque solo les doy lugar a los más habituales, que ni siquiera son de mi propia creación.

El primer paso para liberar los pensamientos silenciados y censurados es volverme hacia adentro con curiosidad inocente. Esos pensamientos son como niños pequeños que tienen miedo a expresarse porque cada vez que lo intentaron fueron ignorados o castigados. Por lo tanto, tengo que generar en mí un espacio amoroso y relajado y una voz interna que inspire confianza a fin de que esos pensamientos se animen a expresarse.  Además de inspirar confianza, esa voz interna tiene que ser paciente y estar dispuesta a escuchar en silencio.

Te propongo que abras espacio para que surja una gran diversidad de pensamientos relativos a los lunes, desde los más habituales hasta los más inesperados e impensados. Dejalos que floten y se muevan como si fueran burbujas, sin elegir ninguno por el momento. Permití que al igual que las burbujas, luego de un rato vayan quedando poquitas. Y luego armá un nuevo pensamiento con respecto a los lunes con el cual empezar a crear una nueva experiencia de lunes.

Te sugiero que cuando empieces a generar pensamientos nuevos que desafíen las interpretaciones generalizadas no los compartas en voz alta. Las personas cedemos nuestra libertad de pensar sobre este tipo de situaciones para sentir que pertenecemos, para no quedarnos afuera y para no ser los diferentes.  Entonces, que sea algo de complicidad con vos mismo, hasta que tengas la confianza suficiente para decir sin temor algo como: “Me encantan los lunes porque disfruto de mi trabajo y del orden que se restablece después del fin de semana desestructurado. Me encanta la energía renovada de los lunes que me invita a recrearme cada siete días”.

Luego podés continuar jugando a liberar y crear pensamientos con respecto a otras situaciones como pueden ser los días tormentosos, las llegadas tarde o incluso el pago de tus gastos fijos.

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¡Hasta la próxima!

miércoles, 10 de abril de 2019

Libertad de SER



Podcast semanal #025 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremos vivir en concordia" conducido por María Silvina González.  El audio, seguido por su transcripción, para escuchar o leer, como más te guste.



Enlace directo al Audio

¡Ahora también disponible en video!



Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Hoy voy a empezar una serie de emisiones destinadas a compartir un desarrollo sobre la libertad de Ser.

La libertad de Ser tiene muy poco que ver con hacer lo que se me dé la gana sin experimentar consecuencias. Mientras que la libertad de hacer en la realidad física y cotidiana es naturalmente condicionada y relativa, la libertad de ser es incondicional y absoluta. Y la libertad de ser es tan libre que ejercerla es una elección que tiene que ser deliberada.

Si la libertad de ser es tan incondicional, tengo que tener algo distinto para que sea una elección realmente libre. Es así entonces que la experiencia en la Tierra nos lleva a trasladar muchos de los condicionamientos del entorno físico y concreto al espacio incondicional de nuestro entorno sutil. Solamente habiendo experimentado una libertad acotada puedo elegir la libertad absoluta sin que esa sea la única alternativa.

Entonces, recuperar la libertad de Ser que he acotado con los condicionamientos de la realidad cotidiana y concreta es algo que solo puede hacer cada uno en forma individual y para sí mismo. El proceso de autoliberación requiere que nos observemos desde distintos ángulos y en forma metódica para detectar dónde hemos acotado o condicionado nuestra libertad interna y en dónde la hemos delegado, permitiendo que otros elijan, resuelvan o incluso piensen por nosotros.

Dicho de otra manera, para recuperar la libertad que siempre fue mía de pleno derecho, primero tengo que reconocer sin juicio ni crítica todos los espacios de libertad de Ser que he ido cediendo y que no estoy ejerciendo. Recién entonces voy a poder empezar a recuperar mi libertad de Ser y ejercerla en forma deliberada, responsable y sincera.

Desde Crisálida, propongo un proceso de autoliberación a partir de la autoobservación desde distintos enfoques y perspectivas. A lo largo de las siguientes entregas voy a ir compartiendo lo fundamental de cada enfoque para quienes elijan ser agentes activos de su propia liberación.

Como punto de partida, hoy te propongo considerar la libertad de imaginar. En la entrega anterior te propuse crear tu espacio interior a partir de la imaginación. Si tenés la libertad de imaginar bien activa y fluida, diseñar escenarios fantásticos, con posibilidades aún improbables en la realidad concreta como podrían ser volar, tener alas, respirar bajo el agua, hacer viajes interplanetarios, o experimentar la sanación instantánea te resultará fácil y te llenará de entusiasmo. Sin embargo, proponerte imaginar algo ilimitado también va a empezar a mostrarte las formas en las que tenés limitada la imaginación, por ejemplo cuando detectes pensamientos que quieran borrar algo porque es “imposible” o solo se te ocurran cosas que existan en forma concreta y visible.
Si imaginar tu espacio interior no te atrae, te propongo que imagines tu viaje ideal, considerando que no hay ningún tipo de limitación. ¿Podés imaginarlo libremente o empiezan a aparecer limitaciones del tipo ”¿con quién dejo a los chicos?”, o “mi pareja nunca me acompañaría a algo así”, o “pero me da miedo volar”, etc. Los pensamientos que aparecen limitando mi imaginación son mi responsabilidad; soy yo quien les otorgo autoridad y soy yo la encargada de retirarles dicha autoridad y recuperar mi capacidad de imaginar libremente.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras, antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook @CrisalidaAlquimia.
¡Hasta la próxima!

miércoles, 3 de abril de 2019

Tu espacio interior, donde la Alquimia es posible

Nuestro espacio interior es invisible para nuestra mente, por eso a la mente no le entusiasma mucho ir hacia adentro. Sin embargo, cuando el corazón invita a la mente a ponerle imágenes a ese espacio, a ser la que cree imágenes para las energías que no puede ver, la mente se entusiasma y se inspira a decorar como solo ella puede hacerlo. 

Aquí comparto con vos algunas ideas sobre cómo empezar.


Podcast semanal #024 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, incluido en el programa radial "Ágape, queremos vivir en concordia" conducido poMaría Silvina González




Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

La invitación de hoy está especialmente dirigida a aquellas personas que se preguntan cómo empezar a reconocer y habitar su espacio interior. Muchas veces no es que nos resistamos a mirar hacia adentro, sino que no tenemos las herramientas prácticas que nos sirvan de puente y de guía para ir al encuentro de nuestros aspectos más sutiles.
Se trata de un ejercicio creativo, en el que te invito a darle rienda suelta a tu imaginación. La primera vez que vayas a hacerlo te sugiero que elijas un momento en el que estés tranquilo, libre de distracciones e interrupciones. Podés poner música suave, prender una vela, o simplemente sentarte junto a un árbol o tu lugar favorito al aire libre. Luego vas a cerrar los ojos y respirar conscientemente unas tres veces, con la intención de diseñar tu espacio interior.

Te propongo que empieces eligiendo la imagen de un entorno natural que te resulte placentero y relajante, como puede ser el mar, un bosque, un arroyo, un jardín, o incluso el fondo del mar. En tu imaginación tenés la capacidad de respirar perfectamente donde sea. Prestá atención a los detalles. Disponé de un lugar en el que puedas estar cómodo, que puede ser una piedra con textura de colchón que se adapte a tu cuerpo, un sillón de arena, o una palmera donde apoyarte. Luego prestá atención a la temperatura ideal de ese lugar, al momento del día que es. ¿Hay animales cerca? ¿Qué sonidos escuchás? ¿Cómo se siente la brisa en tu rostro?

Luego te propongo que expandas ese lugar e instales un laboratorio de trabajo. ¿Qué forma tiene ese laboratorio? ¿Cómo se accede? ¿Qué herramientas y tecnologías tenés a tu disposición? Todo lo que imagines es válido, todo puede crearse, modificarse o desaparecer según te resulte conveniente.

Te sugiero que luego consideres qué seres te acompañan en estos espacios. ¿Hay ángeles, deidades, ancestros que están ahí para lo que necesites? ¿Hay quizá criaturas míticas y fantásticas como unicornios, dragones o hadas? ¿Qué hacen ahí? ¿Qué tienen para ofrecerte?

Además de lo que imagines visualmente, es importante que dotes a tu espacio con características alquímicas tales como amor incondicional, seguridad absoluta y sostén. La energía que se respira aquí es armonizadora, aquí vibra la frecuencia de tu ADN cósmico en su más pura expresión. Se trata de un espacio de infinitas posibilidades para recordar quién sos, recuperar tu libertad de ser y empezar a crear en forma deliberada.

En este espacio interior vas a poder ir agregando diversos entornos como templos de aprendizaje e iniciaciones, spas de regeneración y sanación de tu cuerpo físico, espacios intergalácticos, lugares de reunión, sanación y creación de vínculos, y todo lo que se te vaya ocurriendo.

Primero vas dedicarte unos días para construir tu espacio interior con tu imaginación, y luego vas a empezar a frecuentar y habitar esos espacios. A medida que explores estos espacios en estado tranquilo y meditativo, vas a ver que se te van a ir apareciendo a lo largo de tu vida cotidiana. Puede ser que estés haciendo una tarea rutinaria y recuerdes un aspecto de tu espacio interior. Ese recuerdo aparentemente casual es una invitación a llevar la energía pura de tu espacio interno a lo que sea que estés realizando concretamente en ese momento.

Nuestro espacio interior es un espacio abstracto con virtudes alquímicas bien concretas. Cuanto más lo habito y lo visito, más rápidamente accedo a una sensación de paz, seguridad y contención en el instante presente. De a poco, esas imágenes y sensaciones que creaste se transforman un lugar seguro al que tu mente puede acudir cada vez que se siente amenazada, confusa e insegura. Primero será un santuario de alivio, y un lugar donde transitar procesos de disolución de los condicionamientos de la estructura de supervivencia. Más adelante, se vuelve tu hogar y tu vehículo, en cuya energía habitás y desde la que interactuás con la realidad.

Te invito a descubrir un espacio que solo vos podés crear, uno hecho a tu medida. Se trata de una aventura en la que no te podés equivocar, una aventura que tiene el éxito asegurado a partir del momento en que elegís ir al encuentro de tu Ser original.

Si te entusiasma la aventura de descubrir quién eras, antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook @CrisalidaAlquimia.

¡Hasta la próxima!