miércoles, 1 de agosto de 2018

Perspectiva Oscuridad-Amor



Comparto el tercer micro semanal de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora".

El audio, seguido por su transcripción.


Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.
La primera invitación de la Crisálida es adentrarnos en nuestro mundo interior con el propósito de empezar a reconocer nuestra huella digital original, nuestro ADN cósmico. En términos más simples, empezar a reconocer aquello que nos hace únicos e irrepetibles. Si bien esta propuesta puede generar mucho entusiasmo en muchos de nosotros, también genera un conflicto: “¿Y si no me gusto?”. Entonces, a menudo preferimos crearnos una identidad de fantasía y buscamos sostenerla a cualquier precio.
Creer que lo desconocido no me va a gustar o que es algo de lo que me tengo que cuidar parte del diseño básico de la experiencia distorsionada que dice que todo lo oscuro, lo desconocido y lo incierto es algo a lo que temer. Sin embargo, la naturaleza nos muestra que todas las creaciones nacen de un ámbito oscuro, desconocido e incierto. Los mamíferos nacemos de un vientre oscuro que está totalmente equipado para sostener al embrión hasta que esté maduro para nacer. Un huevo o una crisálida también son ámbitos oscuros de gestación. El suelo de donde emergen las plantas es oscuro, misterioso y fértil. Incluso el fondo del mar, que sostiene las aguas que vemos de un azul-turquesa cristalino es sumamente oscuro. Partiendo de la observación del mundo natural que nos rodea, te invito a considerar que lo oscuro, lo desconocido y lo incierto sea una fuente de amor y no una fuente de miedo.
Antes de invitarte a aventurarte a descubrir tu particularidad, voy a invitarte a observar durante unos días todas las respuestas automáticas que se desprenden de la premisa de que lo oscuro, lo desconocido y lo incierto es una fuente de miedo. Te propongo observar tus pensamientos. Los pensamientos a los que me refiero son los que expresan desconfianza, extremo cuidado y sospecha. También están en la bolsa los pensamientos de control. El querer controlar una situación o una conducta refleja que si sé lo que va a suceder o cómo va a suceder estoy mucho más tranquila que si no lo sé. Y si quiero evitar lo que no sé, es porque tengo de base el programa que dice que debo temer a lo desconocido.
Por otra parte, también te propongo observar tus emociones y las reacciones de tu cuerpo físico ante una situación desconocida. A veces una situación desconocida puede ser la sala de espera de un médico o un trámite. Otras veces incluso puede ser ir a una reunión en la que no conozco a nadie. En la actualidad, el método de escape para evitar sentir la incomodidad ante lo desconocido es refugiarnos en las pantallas conocidas de nuestro teléfono celular. Te invito a observar ese acto reflejo, y si podés, observá y acompañá tus emociones y tu cuerpo unos minutos antes de abrirlo.
Estas propuestas de observación son para empezar a tomar conciencia de las conductas y reacciones automáticas ante lo desconocido, para revisarlas y poder elegir libremente. ¿Cómo actuaría y respondería si en lugar de temer tuviera plena confianza en lo desconocido e incierto?



Si te entusiasma profundizar en la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia. ¡Hasta la próxima!

lunes, 30 de julio de 2018

Primeros pasos

Comparto el segundo micro semanal de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora".

El audio, seguido de su transcripción.


Enlace al audio haciendo clic acá.






Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Hoy traigo una propuesta alquímica sobre los primeros pasos. Lo hago mirando mi fondo de pantalla con una foto de cuando tenía un año, en la que estoy dando uno de mis primeros pasos. Se ven un par de manos amorosas que me sostienen los bracitos. Mi semblante es radiante, con una amplia sonrisa y destellos de entusiasmo en la mirada. En ese momento, lo que hoy llamo tropezones, caídas e intentos fallidos eran percibidos como el inicio de una actividad, como el natural proceso de adquirir una nueva destreza en la que muy pronto adquiriría maestría. Me ayudaba que los adultos a mi alrededor lo percibían de la misma manera.

En junio di inicio a mi emprendimiento de autodescubrimiento y transformación personal. Elegí aplicar la perspectiva de los primeros pasos de un bebé con el propósito de estar presente, disfrutar y conocer más sobre mí cuando empiezo algo nuevo. El primer evento de Crisálida tuvo mucha más convocatoria de la que yo esperaba, y al segundo no fue nadie. Todos los días publico una reflexión en Facebook. Algunas tienen mucha aceptación y comentarios; otras, muy poquitos, y otras parecen pasar desapercibidas. Una persona está encantada con las entrevistas particulares. Silvina me invita a tener un micro en la radio. Así son los primeros pasos de Crisálida, y la perspectiva del desarrollo y crecimiento orgánico hace que disfrute cada una de sus instancias iniciales.

Sin embargo, no siempre viví así mis nuevos emprendimientos. Había aprendido que debía fingir ser exitosa, exagerar los logros y ocultar lo que el mundo llama fracasos. Para construir una base sólida debía mentir y fingir cómo eran sus cimientos en realidad. Lo más doloroso era escuchar a quienes –a los gritos- querían darme consejos sobre primeros pasos para evitarme los tropezones que ellos dieron. ¡Como si un bebé pudiera evitar aprender a caminar sin caerse solo porque sus padres ya no se caen! Es un desafío diario descartar esa perspectiva colectiva y alinearme con la mía, más sincera, vulnerable y realista. Es una destreza que requiere práctica constante.

Desde este espacio hoy te propongo que consideres en qué estás dando primeros pasos. ¿Un emprendimiento? ¿Estás aprendiendo a tocar un instrumento, a pintar o a hablar un nuevo idioma? ¿Te animaste a aprender a manejar o a practicar un nuevo deporte? ¿Acabás de ser mamá o papá? ¿Tenés un trabajo nuevo?

La propuesta alquímica es que te acompañes en esos primeros pasos con curiosidad. ¿Cómo son los primeros pasos de este nuevo emprendimiento? ¿Cómo son mis primeros pasos en esto que estoy aprendiendo? ¿Cuál es el ritmo incial de mi nueva actividad? ¿Cómo soy yo dando estos primeros pasos? ¿Qué me entusiasma de este momento? ¿Qué aporte original tengo para esta instancia? Si surgen voces de crítica, las enfrento y me pregunto: “¿Le diría esto a un bebé de un año que está aprendiendo a caminar?”. Si la respuesta es no, dialogo con mi aspecto crítico y le digo: “¿Qué palabras sabias y amorosas se esconden detrás de esa capa de crítica? Estoy lista para escucharlas”.

Si te entusiasma profundizar en la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia, sin acento. ¡Hasta la próxima!

viernes, 27 de julio de 2018

Presentación de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual

Aquí comparto el primer micro radial de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual para el programa ''Ágape" El audio, seguido por la transcripción; para escuchar y/o leer, como más te guste.


El enlace al audio está acá.


Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.


Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual es el marco a partir del cual acompaño a quienes buscan recursos prácticos para sentirse a gusto en su mundo interior, explorar sus tesoros y hacer de él una escuela personalizada de autodescubrimiento y transformación.

En la raza humana, la particularidad es la regla sin excepción. Todos tenemos una huella digital que nos distingue de todo otro ser humano vivo o que haya vivido o que vaya a vivir. Y además tenemos un ADN que también es único e irrepetible. Sin embargo, cuando empezamos nuestra vida en la Tierra, de alguna manera nos invitan o nos proponen que seamos iguales a todos los demás, que encajemos.

La perspectiva de la Crisálida te invita a ir al encuentro de tu particularidad y, a partir de allí, descubrir qué aportes tenés para contribuir al todo. Se trata de una propuesta que es un desafío en sí misma, porque no es lo que nos han enseñado que tenemos que hacer.

Hemos aprendido que a lo que no conocemos, lo misterioso, lo aún no manifestado debemos afrontarlo con miedo, o mínimamente con desconfianza. Y nos olvidamos de lo básico que el AMOR es oscuro, que el útero de donde nacemos todos es un espacio oscuro, misterioso, al igual que una crisálida. Una oruga no se transforma a sí misma a la vista de todo el mundo ni pidiendo consejos a quienes la rodean. La oruga se mete en su crisálida –la construye, para empezar- y ahí hace su transformación en su forma particular. Y una vez transformada, sale al mundo a ver el jardín donde habitaba  como oruga desde una nueva perspectiva. Y desde esa nueva perspectiva, hace sus aportes originales.

Esa es mi propuesta y voy a ir compartiendo recursos prácticos con ustedes a lo largo de cada entrega. Te invito a visitarme en Facebook, @CrisalidaAlquimia para ir conociendo un poquito más de mi propuesta y ponerte en contacto conmigo. Muchas gracias por estar del otro lado y dedicarle un ratito a tu transformación.

viernes, 19 de enero de 2018

Circuito para transitar una catarsis evolutiva, solos o acompañados


¿Y si en lugar de mostrarnos los puntos ciegos
nos mostramos
nuestras hendijas de luz?




¿QUÉ ES UNA CATARSIS EVOLUTIVA?

Una catarsis evolutiva es la urgencia por expresar una madeja enredada de pensamientos, emociones y contracturas o malestar físico, especialmente cuando las respuestas conocidas o disponibles que nos surgen no nos sirven o no son suficientes.

Una catarsis evolutiva suele presentarse porque se introdujo un elemento nuevo a la conciencia particular al que hay que hacerle lugar, o porque la conciencia particular necesita hacer lugar para que ingresen elementos nuevos. De todas maneras, las causas son irrelevantes ante la urgencia y la presión de su expresión. En mi experiencia, la situación de catarsis emocional tiene un desarrollo que va creciendo en intensidad hasta estallar y expresarse, para luego dar lugar a un estado de gran calma y claridad del que surge una acción o no acción inspirada. El estado al que se arriba, especialmente cuando la catarsis es respetada y expresada en forma libre e incondicional, es de mayor conciencia, y en este sentido es evolutiva, ya que su tránsito es un puente que nos lleva al próximo escalón de evolución de nuestra conciencia particular, lo cual contribuye a la expansión de la conciencia colectiva y de la conciencia toda. Se me ocurre que es muy probable que todas las catarsis sean evolutivas, pero no cuento con elementos suficientes para afirmarlo.

En esta oportunidad voy a compartir lo que he aprendido por experiencia y observación propias tras transitar catarsis evolutivas de diversas intensidades, mayormente sola, algunas veces acompañando a otros en su proceso, y otras veces exponiéndome en plena explosión catártica ante otros.


ESPACIO INCONDICIONAL DE LIBRE EXPRESIÓN: EL ESPACIO INTERNO DONDE SE GESTA, DESARROLLA Y EXPRESA UNA CATARSIS EVOLUTIVA

Cuando estoy en situación de catarsis evolutiva me encuentro en un espacio oscuro, pero oscuro en el mismo sentido que el útero es oscuro, ya que la catarsis evolutiva es evolutiva justamente por ser la antesala de una nueva creación o expresión original, se trata de un espacio de gestación de algo nuevo. En su estado más puro, se trata de un espacio incondicional de libre expresión al que hay que reconocer y así aprovechar su sostén y su aporte transformador y alquímico.

Si reconocemos la existencia de este espacio incondicional de libre expresión, el desarrollo de la catarsis evolutiva se manifiesta en un lugar seguro en el que no solo no se generan nuevas heridas sino que las heridas existentes tienen la oportunidad de sanar y completar su propósito.

Veamos algunas de las características más salientes de este espacio.

Se trata de un espacio de neutralidad amorosa.

Es incondicional porque todas las expresiones que surjan en él están permitidas sin ser juzgadas, cuestionadas, criticadas ni evaluadas.

Es de libre expresión porque todos los aspectos, pensamientos, emociones y sentires no solo tienen permiso para expresarse sino que son invitados a expresarse libremente.

Se trata de un vacío espacioso, expandible según sea necesario, ya que en él van a expresarse multiplicidad de energías, velocidades e intensidades, así como frecuencias de soporte y apoyo.

Este espacio incondicional de libre expresión es el territorio definido donde llevarme (o donde invitar a otra persona) en situación de catarsis evolutiva. Expresiones que en otros espacios generan heridas y lastiman, en este espacio se expresan con el propósito de contribuir a la gestación y maduración de lo nuevo que está pulsando por nacer.

Pero fundamentalmente se trata de un espacio íntimo. Esto, a mi entender, es de suma importancia, ya que durante una catarsis evolutiva uno se muestra totalmente vulnerable y expuesto. Por este motivo, todos los procesos que vengo desarrollando pueden realizarse en forma individual, configurando un espacio incondicional de libre expresión en soledad; sin embargo, al haber ganado práctica y destreza en el tránsito solitario, puedo aventurarme a mostrarme en plena catarsis evolutiva ante ciertas personas, sabiendo que estoy sostenida por el territorio incondicional establecido internamente.

Asimismo, este es un espacio factible de ser configurado en forma personalizada.

Mi espacio incondicional de expresión libre está configurado con una conexión de doble vía: una hacia el centro abstracto de la Tierra y otra a la Nada misma, generadora de todo lo que existe.

Además, he configurado mi espacio con una función de archivo; esto es, la intención de que todo lo expresado sea archivado de acuerdo a los propósitos con los que fue creado, junto a sus desarrollos y experiencias, estableciendo que mi trabajo en ello está completo tal y como está.


CARACTERÍSTICAS DE UNA SITUACIÓN DE CATARSIS EVOLUTIVA

Una catarsis evolutiva es una expresión caótica y desordenada de una multiplicidad de energías, velocidades, intensidades, aspectos activos y pasivos, fuerzas y estados de diversa madurez y desarrollo.

La persona expresándola está en un grado de vulnerabilidad extrema, siendo en sí misma la parte sensible que experimenta enojos, tristezas, frustraciones, contradicciones, conflictos, confusiones, hastío, odios, impotencias, etc. en carne viva y a menudo, en forma irracional.
La sensación de incertidumbre, de “no sé” o de “ya no sé” se intercala repetidas veces.

Para aportar claridad a lo que sigue, voy a hacer uso de una analogía. Digamos que lo nuevo que está pulsando por hacerse lugar, gestarse y nacer es una semilla inocente y original, transportada por una corriente pura de energía de creación que en esta analogía será representada por el concepto de LUZ. Esta corriente de LUZ no tiene forma, ni es definida.

Por otra parte, las madejas enredadas de pensamientos, emociones y malestares que aparecen en la catarsis vienen a ser como rejillas o persianas con determinados diseños de limitaciones y distorsiones. Estas rejillas nos han sido útiles para experimentar la realidad de acuerdo a sus configuraciones particulares. Es decir, si la rejilla tiene forma cuadriculada, por ejemplo, nos ha permitido experimentar la vida en forma cuadriculada. Digamos que estas rejillas son las que usamos para interpretar la realidad a diario. Sin embargo, ante una catarsis evolutiva, estas rejillas no solo no nos sirven, sino que además están siendo arrasadas por la corriente de LUZ que trae la nueva semilla original a fin de ser actualizadas o archivadas POR DICHA CORRIENTE DE LUZ, y no desde nuestra conciencia particular en pleno proceso de creación y de expansión.

Lo curioso es que lo más visible para el observador no entrenado en situaciones de catarsis es la expresión clara, resonante y amplificada con lupa de tales rejillas de limitación, que a pesar de ser lo visible de la situación NO SON LO IMPORTANTE de la situación. Lo importante de la situación no es la actualización de las rejillas sino el flujo de la corriente de luz, portador de una nueva semilla original.


LA ACTIVACIÓN AUTOMÁTICA Y REACTIVA DEL JUEZ INTERNO

Debido a la contundencia manifiesta de las rejillas de limitación que la persona en situación de catarsis evolutiva está exponiendo y debido también al desconocimiento y la falta de herramientas con las que normalmente contamos para acompañar una situación de catarsis evolutiva es que se activa en forma inmediata el juez interno.

El juez interno es un aspecto que todos tenemos muy desarrollado y que a menudo se encuentra sobrevalorado, justamente porque es el aspecto que -ante la falta de mejores recursos- sale al ruedo a aportar lo mejor de sí, aunque lo mejor de sí no sea lo más adecuado, o hasta incluso sea lo contrario de lo adecuado en esta instancia.

El juez interno activo durante una situación de catarsis evolutiva va a aportar todo lo que interfiere con una catarsis evolutiva, todo lo contrario a la libre expresión en un espacio incondicional. Ejemplos de los aportes inadecuados del juez interno en una catarsis evolutiva son:
            -Interrumpir con respuestas no solicitadas

            -Usar frases del estilo: “Tu problema es…”; “Lo que pasa es que vos…”; “Lo que te falta es…”; “¿Probaste con…?”; “Tenés que soltar”; “Tenés que perdonar…”; “Tenés que…”; “Deberías…”; “Tenés los chakras bloqueados”; “Tenés una mala energía en tu campo”; y todas sus variantes imaginables.

            -Aportar opiniones y opciones del tipo “Yo en tu lugar…”.

Todo este tipo de aportes surge porque el juez interno solo ve las rejillas de limitación que están siendo expuestas, y por lo tanto hace lo que mejor sabe: evaluar y corregir. El juez interno no sabe –PORQUE NO ES SU FUNCIÓN- apreciar la corriente de luz que viene pujando con una nueva semilla original.

El juez interno es muy útil y servicial en muchas ocasiones que ahora no vienen al caso, pero en situación de catarsis evolutiva, es momento de dejarlo descansar, mandarlo de vacaciones o darle el día libre. Pero ojo, porque el juez interno solo accederá a su día libre si le aseguramos que nos ocuparemos de la catarsis evolutiva de una manera más adecuada, en este caso, activando el espacio incondicional de libre expresión con un observador presente capaz de focalizarse en la corriente de luz que pasa a través de las rejillas de limitación.

Es a partir de todo el desarrollo expresado hasta acá que surgió en mí, en forma espontánea y tras una profunda situación de catarsis evolutiva, la frase que motivó este desarrollo: “¿Y si en lugar de mostrarnos nuestros puntos ciegos nos mostramos nuestras hendijas de luz?”.

LA CATARSIS EVOLUTIVA PROPIAMENTE DICHA

Resumiendo lo antedicho, una persona en situación de catarsis evolutiva está sintiendo la pulsión de una fuerte corriente que trae una semilla original; sin embargo, esta pulsión se abre paso a modo de estallido, de explosión, de Bing Bang que se manifiesta como una expresión caótica de pensamientos, emociones y malestares.

La propuesta de este desarrollo es habilitar un espacio incondicional de libre expresión para que esta catarsis se exprese completamente en forma segura. Dicho espacio incondicional de libre expresión es a la vez en sí mismo un observador neutral con la capacidad de contener, estar plenamente presente y enfocarse en lo importante: el flujo de la corriente de luz que trae una nueva creación original.

¿Cómo transitar una catarsis evolutiva en forma individual?

Para transitar una catarsis evolutiva como la que describo, las herramientas que propongo son las siguientes:

1)     Escribir libremente – En este caso, la hoja es el espacio incondicional de libre expresión: escriba lo que escriba, la hoja lo va a sostener y contener sin juzgarlo.

2)     Hablar sola frente a un espejo – En este caso el espejo es el espacio incondicional de libre expresión.

3)     Hablar sola en un medio acuoso –ducha, baño, mar, etc., donde el agua sea el espacio incondicional de libre expresión.

4)     Utilizar una manta o alfombra como espacio incondicional de libre expresión, donde me ubico a pronunciar libremente todo lo que busque expresarse.

5)     Pedirle a una mascota que sea el espacio incondicional de libre expresión (esto yo no lo he hecho porque no tengo mascotas, pero se me ocurre que puede ser un bello intercambio: la mascota aporta el espacio y recibe no solo la confianza de su dueño al mostrarse tan vulnerable, sino que es testigo de cómo un humano es agente de creación en forma consciente)

6)     “Grilla alquímica de libre expresión” – esta es una herramienta práctica que diseñé que explicaré en otra oportunidad.

7)     Si estás muy entrenado, durante una meditación.


¿Cómo acompañar a otra persona en situación de catarsis evolutiva?

Desde el lado del que escucha

En mi experiencia, cuanto más uso este proceso en forma individual, más fácil me resulta ser espacio incondicional de libre expresión para otra persona. Habiéndome ejercitado en esto, para estar realmente presente para otro tengo que A LA VEZ estar presente conmigo, por eso, ante la catarsis evolutiva de otro, habilito mi espacio incondicional de libre expresión para los dos. En dicho espacio, no solo son aceptadas las expresiones a viva voz del otro, sino las expresiones que se expresan en silencio en mi interior. En otras palabras, cumplo mejor mi función si me enfoco en la corriente de luz que fluye en el otro y en mí, consciente de las rejillas de limitación a través de las cuales dicha luz fluye.

El entrenamiento más fuerte que he tenido en este sentido ha sido cumpliendo mi función de madre. Ante un bebé o un niño pequeño que llora, ridículos serían los aportes del juez interno. Habilitar un espacio incondicional de libre expresión para los berrinches y las catarsis de mi hija, los míos propios y los de ambas a la vez (¡Sí, eso pasa con los niños! ¡Madres/padres e hijos haciendo catarsis evolutiva juntos…!) ha sido mi mejor recurso en tales instancias.

Debo admitir sin embargo, que con amigos o con consultantes, darme cuenta de esto no siempre ha sido claro y a menudo he recurrido a mi juez interno a falta de claridad sobre mis opciones. Se trata de un proceso que requiere práctica para ejercerlo cada vez con más maestría.

También es importante no postularse como espacio incondicional de libre expresión para alguien en catarsis evolutiva si por algún motivo tenemos resistencia a hacerlo. Respetarnos a nosotros mismos será mejor aporte que una escucha forzada y llena de interferencias.

Desde el lado de quien está en situación de catarsis evolutiva:

Ante todo, elegir a la persona que será nuestro espacio incondicional de libre expresión y su observador presente enfocado en la luz. Cuando tenemos afinidad con una persona, es probable que dicha persona tenga su propia forma de acompañarte durante una catarsis evolutiva en forma intuitiva. De todas maneras, transmitirle a esa persona que lo que necesitamos es que nos escuche y nos permita decir y expresar “lo que salga y como salga” sin interrumpir ni interferir nunca está de más y prepara el espacio transformador. De esa manera, le damos “el día libre” a su juez interno y la persona no lo activa automáticamente ante la falta de recursos para responder ante tanta expresión caótica.

Cabe aquí señalar que quien escucha con su juez interno activo lo hace porque no tiene otro recurso mejor, y porque además suele sentirse responsable del desborde del otro. Si nos tomamos un momento para liberarlo de una responsabilidad tan grande, la experiencia será evolutiva para ambos.

¿CUÁLES SON LOS BENEFICIOS DE ESTE PROCESO?

A lo largo de varios años de ir desarrollando y puliendo las piezas de este proceso he notado que hacerlo así brinda un gran alivio instantáneo en el momento del estallido catártico. Un poco después, se produce un vaciamiento agradable que permite estar en calma en el presente. Y más adelante, la semilla original empieza a tomar forma y a pulsar por desarrollarse. No siempre la nueva creación es algo tangible, a veces es una perspectiva más amplia sobre la vida en general, otras veces es la solución a un problema, y otras veces, es un desarrollo como el que expongo acá.

CONCLUSIÓN

Para muchos de nosotros las preguntas y las dudas existenciales son materia de todos los días, y todos atravesamos catarsis evolutivas de mayor o menor intensidad en nuestra vida cotidiana. Saber que se trata de portales evolutivos y contar con herramientas adecuadas para transitarlos nos predispone a aventurarnos a nuestras catarsis evolutivas con curiosidad, respeto y mucha amorosidad. Esta es mi propuesta más actualizada y la comparto con la intención de que sirva como herramienta a quien le resuene probarla.

Si al leer este desarrollo encontrás puntos que no te resultan claros o que te gustaría que desarrolle en mayor detalle o explique de otra manera, comunícate conmigo por el medio que prefieras y vemos qué nuevo desarrollo surge.

Muchas gracias por aventurarte en la gestación de esta nueva semilla original.


Vitki Carolina

miércoles, 25 de octubre de 2017

Ejemplo de ejercicio de expansión de conciencia


En el camino de evolución conciente, nos vamos valiendo de diversas técnicas, herramientas y ejercicios para cambiar la lógica de los circuitos vencidos del inconsciente. Esto, que puede sonar bastante complejo y engorroso -o simplemente críptico para algunos- se logra con ejercicios sencillos como el que presento a continuación, ejercicio que me propuso una amiga para echar luz sobre algo muy profundo que me costaba ver.

El ejercicio consta de dos partes. La consigna para la primera parte es: "Escribí una historia, la que quieras, la que te salga". A continuación les muestro lo que escribí

Mi amiga Sandra me propone escribir una historia a modo de un ejercicio, del que desconozco la segunda parte. Veamos qué sale.

En este momento hay una niña en mi interior. Esa niña ha vivido siempre impulsada por hacer las cosas bien, no solo bien, sino lo mejor posible. Para ella lo mejor posible consiste en una combinación de satisfacer los requerimientos de todas las personas involucradas en un asunto, incluidos los propios, siguiendo rigurosos estándares de perfección internos. Ella ha identificado a sus nociones de estándares elevados como provenientes de su alma, del código vibratorio que la hace única, que la hace ser quién es. Pero últimamente, tras años de ir abandonando falsas identidades, se ha topado con el momento de cuestionar la fuente tan rigurosa que ha dirigido su vida desde que tiene memoria. Si esa niña está en esta Tierra para explorar, para experimentar y aprender a recordar y reconocer quién es partiendo de quién no es, entonces ¿qué sentido tienen los altos estándares de perfección? Entonces el cuerpo acompaña expresando dolores que la obligan a observar todo esto de cerca. Empieza con las preguntas más conocidas: “¿Esta voz interna es la nunca satisfecha voz de mamá? ¿O acaso es la voz de papá que no puede entender cómo su hija, con todas las oportunidades posibles, no le encuentra la vuelta a la vida?” Sin embargo, esas son preguntas que ya se ha hecho cientos de veces, y probablemente la respuesta completa incluya que se trata de las voces de mamá y papá, ADEMÁS de otra voz más… Le pido a esa voz que pase al centro, que tome la palabra, que se identifique, que cuente su función, que estoy aquí para conocerla de frente… Sin embargo, no se presenta simple y llana como a mí me gustaría, más bien se presenta haciendo lo que siempre ha hecho, solo que ahora tengo la disponibilidad de verla y oírla disociada de mí misma. Es así que cuando Sandra me invita a escribir una historia, la voz dice: “Pero justo hace dos días empezaste a probar dejar las historias de lado, invitar a la mente a relajarse con lo es, sin inventar ninguna historia que lo justifique o que intente evitar que te conectes con lo que sentís”. Y entonces yo digo: “Claro, claro, esto es para probarme a mí misma (¿) que puedo comprometerme con una decisión interna”. Sin embargo, minutos más tarde, la voz dictadora -¿la misma de antes u otra?- replica: “Pero esto es algo que te presenta la vida, la vida te está invitando a hacer este ejercicio a través de Sandra, y vos estás usando tu decisión de ayer para no hacerlo. Eso no es soltar el control.”

Y es entonces que me cuestiono si es una voz dictadora o si son al menos dos, cada una en competencia por ver a quién obedezco, seguras ambas de que sin importar a quién obedezca, me quedo en un circuito cerrado del que no puedo escapar, siempre respondiendo a órdenes y estándares que no reconozco como propios. Y ahí estoy ahora, observando esta situación y atenta a ver qué tiene para revelarme, a sabiendas de que, en esta oportunidad, una de las voces ganó, a sabiendas de que hiciera lo que hiciera, en esta oportunidad no soy plenamente libre de elegir, a sabiendas de que sigo tan presa de mi propia matrix como cuando empecé el camino de retorno a quién soy…

Al día siguiente, le pregunto cómo sigue el ejercicio, a lo que me responde: "Ahora lee desde un personaje de la historia (como si fueses ese personaje y otro escribió), el más insignificante si puede ser. Escribí todo lo que ese personaje siente al leer lo que escribiste". Al ver lo que escribí, el personaje menos relevante sería "mi amiga Sandra", así que empiezo a leer como si fuera ella, y escribo en comentarios al margen lo que me surge que ella sentiría o diría. En este caso, pasé los comentarios a llamadas al pie para mayor claridad. Acá le muestro lo que salió. 

Mi amiga Sandra me propone escribir una historia a modo de ejercicio. Veamos qué sale.

En este momento hay una niña en mi interior. Esa niña ha vivido siempre impulsada por hacer las cosas bien, no solo bien, sino lo mejor posible. Para ella lo mejor posible consiste en una combinación de satisfacer los requerimientos de todas las personas involucradas en un asunto, incluidos los propios, siguiendo rigurosos[i] estándares de perfección internos. Ella ha identificado a sus nociones de estándares elevados como provenientes de su alma, del código vibratorio que la hace única, que la hace ser quién es. Pero últimamente, tras años de ir abandonando falsas identidades, se ha topado con el momento de cuestionar la fuente tan rigurosa[ii] que ha dirigido su vida desde que tiene memoria. Si esa niña está en esta Tierra para explorar, para experimentar y aprender a recordar y reconocer quién es partiendo de quién no es, entonces ¿qué sentido tienen los altos estándares de perfección? Entonces el cuerpo acompaña expresando dolores que la obliguen a observar todo esto de cerca. Empieza con las preguntas más conocidas: “¿Esta voz interna es la nunca satisfecha voz de mamá? ¿O acaso es la voz de papá que no puede entender cómo su hija, con todas las oportunidades posibles, no le encuentra la vuelta [iii]a la vida?” Sin embargo, esas son preguntas que ya se ha hecho cientos de veces, y probablemente la respuesta completa incluya que se trata de las voces de mamá y papá, ADEMÁS de otra voz más… Le pido a esa voz que pase al centro, que tome la palabra, que se identifique, que cuente su función, que estoy aquí para conocerla de frente… Sin embargo, no se presenta simple y llana como a mí me gustaría[iv], más bien se presenta haciendo lo que siempre ha hecho, solo que ahora tengo la disponibilidad de verla y oírla disociada de mí misma. Es así que cuando Sandra me invita a escribir una historia, la voz dice: “Pero justo hace dos días empezaste a probar dejar las historias de lado, invitar a la mente a relajarse con lo es, sin inventar ninguna historia que lo justifique o que intente evitar que te conectes con lo que sentís[v]”. Y entonces yo digo: “Claro, claro, esto es para probarme a mí misma (¿) que puedo comprometerme con una decisión interna”. Sin embargo, minutos más tarde, la voz dictadora -¿la misma de antes u otra?- replica: “Pero esto es algo que te presenta la vida, la vida te está invitando a hacer este ejercicio a través de Sandra, y vos estás usando tu decisión de ayer para no hacerlo. Eso no es soltar el control[vi].”

Y es entonces que me cuestiono si es una voz dictadora o si son al menos dos, cada una en competencia por ver a quién obedezco, seguras ambas de que sin importar a quién obedezca, me quedo en un circuito cerrado del que no puedo escapar, siempre respondiendo a órdenes y estándares que no reconozco como propios,[vii] . Y ahí estoy ahora, observando esta situación y atenta a ver qué tiene para revelarme, a sabiendas de que, en esta oportunidad, una de las voces ganó, a sabiendas de que hiciera lo que hiciera, en esta oportunidad no soy plenamente libre de elegir[viii], a sabiendas de que sigo tan presa de mi propia matrix como cuando empecé el camino de retorno a quién soy[ix]



[i] Me llama la atención esta palabra
[ii] de nuevo la palabra… RIGUROSO = 128 // rigurosa = 93
[iii] Diferencia ente “encontrarle la vuelta a la vida” y “emprender el RETORNO”
[iv] brecha entre fantasía y realidad-respuesta
[v] Vos estás muy identificada con lo que sentís…
[vi] A esta voz la siento manipuladora, una especie de seducción disfrazada de sensatez y lógica...
[vii] ¿Es este el momento de asumir esas voces como propias?
[viii] Si sabés que no sos libre es porque tenés una noción de libertad muy íntegra que está cobrando visibilidad
[ix] Lo que observo al leer es que cuando empezaste el camino te creías libre, y al avanzar, te has ido encontrando con los candados y las trampas internas. Quizá sí sigas presa de esa matrix, la diferencia es que antes no la veías como propia y ahora sí. Al verla de frente, podés empezar a buscar la verdadera salida, con la libertad de quien no le teme a sus propios carceleros, porque se reconoce como la que les otorgó esa función en primer lugar. Quien le otorgó al carcelero la función es precisamente quien debe “liberar” al carcelero de esa función, reconociendo lo bien que lo ha hecho hasta el momento, celebrando sus logros más arduos, y en completa gratitud por el servicio prestado con tanta RIGUROSIDAD y ALTOS ESTÁNDARES DE PERFECCIÓN.


Y así es que cuando escribí la última cita, en especial la última oración, me quedé pasmada con la claridad que el ejercicio me permitió ver, a través de mis propios ojos, con mi propia consciencia, con mis propios circuitos y mis propios recursos. Es cierto que llevo más de seis años haciendo este tipo de ejercicios conmigo misma, pero de todas maneras, estoy convencida de que en su sencillez, cada uno tiene las llaves de liberación en su interior LITERALMENTE. Con este ejercicio mi intención es demostrar que muchas de las frases que se repiten como si fueran metáforas son ciertas en la realidad concreta y tangible. Acceder a nuestros códigos solo requiere que nos atrevamos a bucear en nuestro interior, a partir de ejercicios tan simples como este. 

Algunos prefieren hacer este tipo de procesos en forma totalmente privada y aislada. Otros, prefieren una persona que los guíe y facilite este tipo de procesos en algún momento del camino; y ese es un trabajo que disfruto muchísimo hacer con aquellos que me eligen para tan comprometida tarea,

¡Hasta la próxima!

Vitki Carolina



domingo, 4 de junio de 2017

La pieza fundamental: la relación entre el Maestro Interno y el Aprendiz Interno


Sucede cuando llevamos largo tiempo evolucionando en forma consciente y deliberada en el plano humano que vamos alcanzando frecuencias y vibraciones cada vez más elevadas. Experimentamos esos momentos con mucha intensidad y llegamos a niveles de entendimiento muy elevados, donde la mente entiende claramente que ciertas reacciones son distorsiones de lo que sabemos es “nuestra verdad”. 

La mente entiende, por ejemplo, la lógica que somos seres únicos e irrepetibles, como tan claramente lo muestran nuestras huellas digitales y el mismo ADN, por lo tanto, compararnos con otro ser y sentirnos menos o más es tan ridículo como comparar huellas digitales y asignarles un valor o un “debería ser distinta…”. Sin embargo, cuando la mente alcanza ese grado de claridad, nos está mostrando el siguiente mojón al que estamos regresando, nos muestra el siguiente (o uno de los siguientes) puntos de inflexión y evolución en el camino, por lo tanto, no todos nuestros aspectos están alineados con esa verdad todavía, hay aspectos esencialmente humanos que tienen que ser escuchados, atendidos y abrazados en su incoherencia, dolor, confusión, enojo, etc. Pero resulta que ese acompañamiento “de la mano” a esos aspectos tan bella e inocentemente humanos no nos resulta tan atractivo como seguir explorando los niveles vibratorios y las frecuencias más elevadas. Nuestra mente, que ya “vio” la coherencia y la lógica quiere seguir adelante, y mientras esto sucede, hay aspectos que van quedando relegados.

Es entonces --cuando ya no es posible seguir avanzando en vibración y frecuencia sin antes integrar los aspectos humanos que aún tienen que realizar el camino evolutivo “por el camino de ladrillo amarillo”-- que algún evento o situación se nos presenta en el cual es imposible continuar ignorando a estos aspectos que requieren atención y acompañamiento. Son los momentos en los que afloran emociones de celos, enojo, angustia, ansiedad, desprotección, tristeza, aislamiento, etc.

Si hemos venido transitando el camino evolutivo conscientemente, seguramente hayamos creado o descubierto espacios internos de absoluta seguridad y amor incondicional a los que invitar a los aspectos en proceso de ascensión a expresarse, hacer su berrinche, patalear, llorar, maldecir y hacer lo que necesite hasta que la carga emocional haya sido expresada y liberada en su totalidad. Es en esta instancia que demostramos la evolución que hemos alcanzado, cuando el aspecto humano ya integrado (el Maestro Interno) muestra compasión, amor incondicional y total aceptación por los aspectos humanos que están en proceso de integración (el Aprendiz Interno).

Es fácil para los seres no encarnados amar y aceptar incondicionalmente; el verdadero desafío y la verdadera grandeza humana está en lograr amarse y aceptarse incondicionalmente a sí misma. Cuando un ser humano abre este espacio de Oasis en sí mismo para sus aspectos humanos no integrados, todos sus aspectos más elevados e infinitos pueden sumarse y aportar más amor y sostén, pero es el humano en su libre albedrío el que haciéndolo él primero en su condición de ser que experimenta desde el olvido el que abre las puertas para que todos los aspectos infinitos puedan facilitar y acelerar el proceso de integración.

Para llevar esto a un plano más accesible, podemos recurrir a la siguiente analogía. Imaginemos queremos pintar un cuadro. La mente ve la imagen en forma inmediata, sin embargo al cuerpo le lleva un grado de destreza y un “tiempo” en manifestar esa imagen sobre un lienzo en blanco. Es posible que la mente se entusiasme con muchos diseños que quiere plasmar en diversos lienzos antes de sentarse a dibujar uno cualquiera, pero tendrá que “desacelerarse” y acompañar el proceso del cuerpo y de la mano, conocer las características de las diversas pinturas, lograr habilidad con los diversos pinceles y la maestría en su uso hasta que la imagen mental se refleje en un lienzo físico. Es en este proceso que nuestra evolución se pone de manifiesto, en el diálogo interno entre el Maestro y el Aprendiz que se genera mientras estamos dibujando y pintando. El Maestro Interno refleja el grado evolución alcanzado según la paciencia, la amorosidad y la calidez con la que trata al Aprendiz Interno y según el espacio de Oasis que crea para que el Aprendiz pueda expresarse, innovar, equivocarse, corregirse, y sobre todo *disfrutar* de su proceso creativo. Ese es el verdadero marcador, no el dibujo plasmado en el lienzo final.

Es por eso que la relación entre el Maestro Interno y el Aprendiz Interno me parece una pieza tan fundamental, ya que es el umbral a frecuencias más elevadas Dicha relación es la verdadera muestra de la automaestría alcanzada, el verdadero triunfo interno y la verdadera gloria. 

Saber que la evolución en el plano humano se da a partir de estos nodos de interacción directa entre el Maestro y el Aprendiz internos facilita la experiencia de estos pilares de reconocimiento y evaluación del propio avance y hace que su tránsito sea una ceremonia iniciática que abre el portal al siguiente escalón evolutivo.


Vitki Carolina