lunes, 30 de julio de 2018

Primeros pasos

Comparto el segundo micro semanal de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora".

El audio, seguido de su transcripción.


Enlace al audio haciendo clic acá.






Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Hoy traigo una propuesta alquímica sobre los primeros pasos. Lo hago mirando mi fondo de pantalla con una foto de cuando tenía un año, en la que estoy dando uno de mis primeros pasos. Se ven un par de manos amorosas que me sostienen los bracitos. Mi semblante es radiante, con una amplia sonrisa y destellos de entusiasmo en la mirada. En ese momento, lo que hoy llamo tropezones, caídas e intentos fallidos eran percibidos como el inicio de una actividad, como el natural proceso de adquirir una nueva destreza en la que muy pronto adquiriría maestría. Me ayudaba que los adultos a mi alrededor lo percibían de la misma manera.

En junio di inicio a mi emprendimiento de autodescubrimiento y transformación personal. Elegí aplicar la perspectiva de los primeros pasos de un bebé con el propósito de estar presente, disfrutar y conocer más sobre mí cuando empiezo algo nuevo. El primer evento de Crisálida tuvo mucha más convocatoria de la que yo esperaba, y al segundo no fue nadie. Todos los días publico una reflexión en Facebook. Algunas tienen mucha aceptación y comentarios; otras, muy poquitos, y otras parecen pasar desapercibidas. Una persona está encantada con las entrevistas particulares. Silvina me invita a tener un micro en la radio. Así son los primeros pasos de Crisálida, y la perspectiva del desarrollo y crecimiento orgánico hace que disfrute cada una de sus instancias iniciales.

Sin embargo, no siempre viví así mis nuevos emprendimientos. Había aprendido que debía fingir ser exitosa, exagerar los logros y ocultar lo que el mundo llama fracasos. Para construir una base sólida debía mentir y fingir cómo eran sus cimientos en realidad. Lo más doloroso era escuchar a quienes –a los gritos- querían darme consejos sobre primeros pasos para evitarme los tropezones que ellos dieron. ¡Como si un bebé pudiera evitar aprender a caminar sin caerse solo porque sus padres ya no se caen! Es un desafío diario descartar esa perspectiva colectiva y alinearme con la mía, más sincera, vulnerable y realista. Es una destreza que requiere práctica constante.

Desde este espacio hoy te propongo que consideres en qué estás dando primeros pasos. ¿Un emprendimiento? ¿Estás aprendiendo a tocar un instrumento, a pintar o a hablar un nuevo idioma? ¿Te animaste a aprender a manejar o a practicar un nuevo deporte? ¿Acabás de ser mamá o papá? ¿Tenés un trabajo nuevo?

La propuesta alquímica es que te acompañes en esos primeros pasos con curiosidad. ¿Cómo son los primeros pasos de este nuevo emprendimiento? ¿Cómo son mis primeros pasos en esto que estoy aprendiendo? ¿Cuál es el ritmo incial de mi nueva actividad? ¿Cómo soy yo dando estos primeros pasos? ¿Qué me entusiasma de este momento? ¿Qué aporte original tengo para esta instancia? Si surgen voces de crítica, las enfrento y me pregunto: “¿Le diría esto a un bebé de un año que está aprendiendo a caminar?”. Si la respuesta es no, dialogo con mi aspecto crítico y le digo: “¿Qué palabras sabias y amorosas se esconden detrás de esa capa de crítica? Estoy lista para escucharlas”.

Si te entusiasma profundizar en la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia, sin acento. ¡Hasta la próxima!

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