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domingo, 5 de enero de 2020

Ejercicio para estar PRESENTE

En la última semana de 2019 aprovecho los elementos del Oráculo del Alquimista para compartir una práctica sencilla para mantener el enfoque en el momento presente. Te invito a escuchar el mensaje.




Te invito a suscribirte a mi lista de e-mail escribiéndome a vitkicarolina@gmail.com para recibir el Oráculo del Alquimista todas las semanas, junto a novedades y material de apoyo exclusivo para suscriptores.

► ¿Te gustaría una lectura completa y personalizada? Visitá el Oráculo del Alquimista para conocer los detalles de las propuestas en persona y online. ►En mis sitios en Facebook (@Vitki Carolina) e Instagram (@vitki_carolina) comparto más aportes de Alquimia Personal.

La carta pertenece al mazo "The Crystal Spirits Oracle" de Colette Baron Reid

Podés dejarme comentarios o consultas sobre las lecturas al pie de esta publicación o directamente en YouTube.


¡Hasta la próxima!

domingo, 17 de noviembre de 2019

Tesoros de y para la realidad


En esta oportunidad, el Oráculo del Alquimista presenta 
una perspectiva de "tesoros" para interactuar con la realidad.

¿Consideraste todas las veces en las que el tesoro sos *vos*?




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La carta pertenece al mazo "The Crystal Spirits Oracle" de Colette Baron Reid

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¡Hasta la próxima!

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Métodos originales: cuando las fórmulas fallan



Podcast semanal #019 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora". El audio, seguido por su transcripción, para escuchar y/o leer, como más te guste.





Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Cuando emprendemos el camino de autodescubrimiento y transformación, con el enfoque puesto en reconocer y expresar nuestra originalidad, eso que nos hace únicos, las recetas y las fórmulas dejan de funcionar. Ya no nos funcionan muchas de las recetas propias, y mucho menos nos funcionan las recetas ajenas. Por recetas me refiero a todas las promesas de éxito que proponen una fórmula, seguir pasos, descubrir secretos o evitar que cometamos errores al emprender algo nuevo.
El tema es que demoramos un tiempo en darnos cuenta de esto. Vemos cómo una propuesta le resultó a alguien y a miles de personas que la siguieron, y no podemos entender que a nosotros no nos resulte. ¿Cómo puede ser? ¿Será que estamos haciendo algo mal? ¡No, más bien todo lo contrario!
Las recetas que funcionan solo funcionan para quien las desarrolla en resonancia interna, alineadas con la esencia. Si me funciona una receta de otro, es porque la elegí desde una resonancia interna y me permití realizar cambios o modificarla siguiendo esa misma resonancia. Cuando le pregunto a alguien “¿cómo lograste tal cosa?”, el secreto no está en la receta ni en los pasos que siguió, sino en haber seguido su intuición, independientemente de que el creador de la fórmula o receta pueda reconocerlo o no.
Las recetas que parecen tan maravillosas y eficaces no son maravillosas y eficaces por sus pasos y secretos, sino porque quien las desarrolló lo hizo siguiendo su brújula interna, personalizando y ajustando los pasos según su propia originalidad.
Si estamos en el camino de descubrir nuestra particularidad, nuestra singularidad, las recetas probadas y desarrolladas por otros no nos van a funcionar. ¡Tenemos que desarrollar una forma original, nueva y particular de hacerlo! Y para eso, tenemos que ir afinando y refinando la comunicación interna, descifrar los códigos de nuestra esencia.
Entonces, un primer paso para encontrar tu forma original de hacer algo, puede ser tomar una receta prestada y personalizarla, poniendo atención a tus gustos y preferencias. Te invito a que te atrevas a seguir tu entusiasmo y eso que te resuena como verdadero aquí y ahora, sin buscar validación externa. Tomarlo como una aventura de autodescubrimiento, de creación. Y cuando  sientas un impulso inspirado, vas a empezar a desarrollar tus propios métodos, herramientas y recursos, cuyo primer éxito consistirá en ser una creación original, un punto de partida para un desarrollo nuevo y único.
Y entonces, la próxima vez que alguien te pregunte cuál es la receta de tu éxito, en lugar de detallarle tu método, tu contribución más generosa va a ser decirle que tu secreto está en seguir tu intuición.
Si te entusiasma profundizar la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook,@CrisalidaAlquimia. Ahí están los enlaces a las transcripciones de estos audios  y también podés dejar tus comentarios, preguntas y sugerencias para una emisiones futuras. Muchas gracias y ¡hasta la próxima!

miércoles, 7 de noviembre de 2018

La carga energética como brújula interna


Podcast semanal #017 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora". El audio, seguido por su transcripción, para escuchar y/o leer, como más te guste.





Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.
La propuesta de hoy tiene que ver con profundizar el autoconocimiento de la brújula interna a partir de una percepción energética que trasciende la lógica. En una emisión anterior, te invité a registrar la percepción a partir del entusiasmo. Hoy te invito a reconocer tu brújula interna a partir de una carga energética.
Decimos que algo nos produce “carga” cuando sentimos un rechazo intuitivo hacia algo o alguien. En las prácticas de espiritualidad y autoconocimiento más difundidas, la sugerencia es que cuando detectamos una carga hacia algo o alguien debemos “procesarla”, “trabajarla”, “sanarla” o “limpiarla”. Sin embargo, existe otra perspectiva y otra posibilidad. También es posible interpretar esa carga como un mensaje de nuestra Esencia que nos avisa que se trata de una persona o situación que no nos traerá experiencias del tipo de las que estamos vibrando o buscando en este momento. Si se trata de una persona, el aviso podría ser que no es expansivo compartir, hacer negocios, asociarme, o vincularme amorosamente con ella. Si lo que nos produce carga es una situación o una propuesta, la carga puede ser una señal muy clara de que no serán experiencias placenteras las que tenga por esa vía, o que se trata de una propuesta que me va distraer de mi propósito en este momento.
Ahora bien, reconocer que una carga es una señal de mi brújula interna requiere práctica. Y esa práctica genera mayor conocimiento de mi sistema de comunicación interna, y en consecuencia, mayor confianza en mi capacidad intuitiva. Por lo tanto, considero que es algo que nos conviene reconocer, practicar y desarrollar.
Hoy te comparto una forma muy sencilla y segura de profundizar el reconocimiento de tu brújula interna. Se trata de aprovechar las redes sociales. Te invito a prestar mucha atención la próxima vez que te encuentres con un artículo o un video. Antes de hacer clic o pasarlo por alto, obsérvate. Observá tu inclinación natural a recibirlo o a pasarlo por alto. ¿Cómo te comunica tu intuición que leas o veas un video, o que ni te molestes? ¿Tiene que ver con las palabras del título? ¿Tiene que ver con la persona que lo está compartiendo? ¿Tiene que ver los comentarios? Detenete unos segundos antes de proceder. Y luego, con el propósito de corroborar tu intuición, hacé clic y fíjate si tu impulso inicial se cumplió. Es decir, si tu impulso inicial fue el de leer el artículo o ver el video, fíjate qué aporte tuvo para vos. Y si tu impulso inicial fue de rechazo, fíjate si podés reconocer si lo que leíste o miraste tuvo un aporte desfavorable, neutro o si fue una pérdida de tiempo. Y si empezás a leer algo o ver un video y a los pocos segundos te das cuenta de que ya fue suficiente, también te invito a registrar cómo es que sabés que ya fue suficiente, cuáles son las señales internas que te lo indican.
Se trata de prestar atención a cómo tu Esencia se va comunicando con tu Identidad, cómo vos vas interpretando esas señales, y qué quieren decir esas señales. Y te podés equivocar, claro. Y cuando te equivocás, no pasa nada. Seguro que vas a tener más información sobre tu GPS interno para la próxima vez.
Si te entusiasma profundizar la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia. Ahí están los enlaces a las transcripciones de estos audios  y también podés dejar tus comentarios, preguntas y sugerencias para una nueva emisión más abajo. Muchas gracias y ¡hasta la próxima!

martes, 30 de octubre de 2018

La madre interior

Podcast semanal #016 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora". El audio, seguido por su transcripción, para escuchar y/o leer, como más te guste.





Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.
En esta oportunidad recurrí a mi herramienta de enfoque por excelencia, las runas celtas, para elegir qué tema abordar esta semana. Interesantísimo, porque salió la runa de la madre, siendo que el fin de semana pasado fue el día de la madre. Así es que una semana más tarde, tenemos la oportunidad de reconocer y profundizar sobre nuestra madre interna.
La madre interna es un aspecto de nuestra originalidad que empieza a surgir en la pubertad, cuando experimentamos el quiebre que se produce cuando necesitamos una palabra de aliento, una manera de sostener o de acompañarnos que estaría buenísimo que viniera de nuestra madre, pero somos conscientes de que nuestra madre biológica no tiene lo que nosotros necesitamos en esta oportunidad; no lo tiene desarrollado o madurado en sí misma. No es que no lo quiera dar; simplemente no lo tiene. Si tomo conciencia de esto, tengo la oportunidad de liberar a mi madre de la carga de tener que satisfacer todas mis necesidades inmaduras; y al mismo tiempo libero  a todos mis aspectos niños e inmaduros de la frustración recurrente de comparar a nuestra madre de carne y hueso con nuestra madre de fantasía.
Lo interesante es que nuestra madre de fantasía encierra en sí misma las características más salientes del aspecto maternal de mi Esencia, que siempre estuvo disponible para mi identidad. Al permitirme reconocer y reposar en ese aspecto esencial, empiezo a activar a mi “madre interior” y  a relacionarme con  ella como la perfecta madre para mí, la que siempre me comprende y siente gratitud solo porque nací. Esa “madre interior” es nuestra mayor fuente de amor propio, y al reconocerla, liberamos al resto del mundo de la tarea de tener que consolarnos, decirnos las palabras correctas, entendernos, estar para nosotros incondicionalmente, más todo lo que cada uno elija añadirle a esa lista. Y a buena noticia es que a esa capacidad, a esa madre interna, no la empiezo a activar de cero, ya tenemos una plataforma que tenemos que reconocer. Esa plataforma está formada por varias piezas. Una pieza es lo mejor que recibí y sigo recibiendo de mi madre de carne y hueso, en caso de tenerla viva. Otra pieza de la plataforma es nuestro lado más nutricio y cuidador, ese que extendemos con tanta maestría a nuestros propios hijos --si los tenemos-- a los sobrinos, alumnos, a todos los niños con los que interactuamos. Otra pieza es esa energía compasiva y alentadora que extendemos a nuestros amigos, esa incondicionalidad de estar, de escuchar, de acompañar. También sumamos nuestra forma de vincularnos con las mascotas,  las mascotas que nos invitan fluir amor incondicional porque nunca las podemos culpar ni juzgar por lo que hacen. La plataforma se fortalece cuando empezás a apreciar las cualidades que te hacen un lugar seguro para tus seres queridos, cuando te abocás a descubrir cuál es tu combinación particular de características a las que recurrís para reconfortar a otros y hacerlos sentir mejor, en paz consigo mismos, y con confianza para seguir.
Y luego viene la mejor parte: empezar a dirigir esa maravillosa frecuencia vibratoria hacia vos. Empezar a volverte consciente de cómo se siente estar del lado de quien recibe tu energía maternal. Empezar a cultivarla y disfrutarla. La invitación es a convertirte en el dador y el receptor de uno de tus dones más especiales, y mientras lo hacés, te abrís a experimentar el amor y la incondicionalidad de tu Esencia en su multiplicidad de dimensiones.
Si te entusiasma profundizar la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook,@CrisalidaAlquimia. Ahí también podés dejar tus comentarios, preguntas y sugerencias para un próximo audio. Muchas gracias y ¡hasta la próxima!

miércoles, 24 de octubre de 2018

La senda de la belleza



Podcast semanal #015 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, poruna ciudad educadora". El audio, seguido por su transcripción, para escuchar y/o leer, como más te guste.





Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.
Hoy quiero compartir con ustedes la “senda de la belleza”, una línea que venía marcando mi camino de evolución sin yo saberlo hasta que encontré el término acuñado en un libro. La senda de la belleza es un abordaje que respeta el agarre que la identidad tiene a las estructuras supervivencia y su resistencia a soltarlas, y que a partir de un vínculo amoroso, cálido y paciente, genera que la identidad se desprenda con suavidad y confianza de las estructuras de las que ha creído depender para sobrevivir. No se trata de anular a la identidad, sino de acompañarla a que se “desinflame”.
En la senda de la belleza se avanza con gracia, con pasos pequeños, de la mano de versiones más integradas, con una amplia sonrisa interna. Es la forma de avanzar con más cuidado, con más suavidad, y es también la más lenta. Pero es la más lenta solamente en apariencia. Es la más lenta en el sentido de que como el propósito es dar cada paso con la mayor integridad posible y no generar resultados específicos, la percepción de avance es muy sutil. Además, los primeros pasos en la senda de la belleza se tratan de preparar el suelo, de preparar el espacio donde se desarrollará lo que todavía es puro potencial.
Como alternativa a la senda de la belleza, está la senda torpe y apresurada. La forma torpe y apresurada parece más atractiva porque se basa en cumplir metas y que se vean resultados rápidamente. Sin embargo, estoy convencida de que quienes eligen esta última, en algún momento van a tener que volver sobre esos pasos torpes a sanar las heridas y los moretones; van a tener que sentarse a escuchar los llantos y los berrinches de la identidad que se llevó todo por delante y no puede dar un paso más sin ser integrada.
En la senda de la belleza, cuando la identidad está haciendo un berrinche no la llevamos de los pelos, ni a los golpes, ni tampoco la hacemos callar en forma autoritaria. Primero acompañamos la incomodidad de su malestar, luego la escuchamos, y finalmente acordamos juntas el próximo paso. Cuando esta es nuestra modalidad habitual, es posible que ante una determinada situación que sabemos va a ser difícil o desafiante para la identidad, podemos comunicarnos con ella y pedirle: “Por favor, en este momento necesito que estés tranquila, después te voy a escuchar”. Y entonces, la identidad acompaña y se queda
tranquila. A veces tenemos la tentación de seguir avanzando, creyendo que la identidad superó el momento con mucha facilidad, pero si no fue así, el berrinche vendrá después, en privado, tal como se lo pedimos, y ahí tenemos que estar y acompañar, al modo de la belleza.
La senda de la belleza es gentil. La senda de la belleza es amable. La senda de la belleza es expansiva. La senda de la belleza es paciente. La senda de la belleza invita. La senda de la belleza aprecia. La senda de la belleza es inclusiva. La senda de la belleza es didáctica. La senda de la belleza es pura. La senda de la belleza es sabia. La senda de la belleza es curiosa. La senda de la belleza es intuitiva.  La senda de la belleza es orgánica. La senda de la belleza es presente. La senda de la belleza es armoniosa. La senda de la belleza es espaciosa. La senda de la belleza es segura. La senda de la belleza es comunicativa. La senda de la belleza es alegre. La senda de la belleza es sincera. La senda de la belleza es coherente. La senda de la belleza es alquímica. En la senda de la belleza, la oscuridad del amor da paso a la luz.
Si te entusiasma profundizar la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia. Te invito a dejarme allí o más abajo tu consulta o tema que te gustaría que desarrollara en futuras emisiones.


¡Hasta la próxima!

miércoles, 3 de octubre de 2018

Desasociar una propuesta de la persona que la propone

Podcast semanal #012 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora". El audio, seguido por su transcripción, para escuchar y/o leer, como más te guste.





Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.
Hoy te invito a empezar a desasociar una propuesta cualquiera de la persona que la propone; es decir, darnos cuenta de que las personas proponemos cosas, pero no somos aquello que proponemos. Por ejemplo, si un amigo me invita al cine, la ida al cine y mi amigo claramente no son lo mismo. Si le digo que “no” a la propuesta, no estoy diciéndole “no” a la persona, solo a la propuesta. Sin embargo, en las estructuras de supervivencia, muchos hemos asociado e igualado propuesta con persona, y así, si proponemos algo y nos dicen que no, nos sentimos heridos. Por eso, solemos decir que sí a propuestas que no nos resuenan con el solo fin de no herir a quienes las proponen.
En primer lugar, vamos a mirar esta dinámica desde la perspectiva de quien propone. ¿Con qué libertad proponemos cosas a los demás? Cuando le acerco una invitación o una propuesta a alguien, ¿considero de antemano cómo voy a sentirme y responder si rechazan mi propuesta? ¿Soy libre de recibir una negativa a mi propuesta sin sentir un rechazo a mi persona? A veces esto depende de qué tanto me identifico con mi propia propuesta; otras veces mi propuesta está enmascarando ganas de compartir más tiempo con alguien o de obtener algo de alguien; y muchas otras veces, mis propuestas están basadas en carencias propias que busco llenar con aceptación ajena. Si tengo la valentía de sincerarme conmigo misma, de ser transparente con mis intenciones, voy a tener la oportunidad de acudir a mi propia fuente sabia y amorosa para obtener lo que realmente necesito, y así luego voy a poder reformular la propuesta a fin de que no sea una manipulación encubierta.
En segundo lugar, observemos esta dinámica desde quien recibe una propuesta o invitación. ¿Cuántas veces aceptamos cosas que no nos resuenan solo para no fallarle a la persona que nos hace la propuesta? Los pensamientos que suelen acompañar esta conducta son, por ejemplo: “Si esta persona pensó en mí para esto, será por algo” o “Se está esforzando por hacer algo nuevo, ¿cómo no lo voy a apoyar?”, o “¡Está tan entusiasmada con esto! A mí no me resuena, pero no quiero ser yo quien le pinche el globo”.  Todos esos pensamientos parecen muy loables y amorosos con las personas que proponen, pero mirándolos de cerca, ninguno de ellos muestra qué siento yo respecto de la propuesta; todos esos pensamientos parecen justificaciones para decir que “sí” a algo que intuyo que para mí es un “no”.
Es así que observar mis pensamientos atentamente, con perspectiva, desde mi centro, me permite detectar qué está diciendo mi intuición. Si los pensamientos que veo respecto de una propuesta son más bien de defensa de una decisión, lo tomo como una luz de advertencia, una invitación a indagar qué siente mi aspecto sabio al respecto.
El tema con nuestro aspecto más sabio es que es sutil y sereno. No se anuncia a sí mismo con carteles luminosos y frases tentadoras. Aguarda pacientemente a que vayamos a consultarlo. Sin embargo, cada vez que tomamos una decisión solo desde la identidad de supervivencia, sin consultar con nuestra sabiduría esencial, nos queda un sabor amargo. Ese sabor amargo es un indicador de que nos hemos fallado. Al traicionar o ignorar lo más puro y genuino de nosotros mismos, hemos avanzado separados de nuestro aspecto primordial y esencial, el que está desnudo del camuflaje de supervivencia.
La invitación de esta semana es observar en cuánto la asociación entre “propuesta” y “persona que propone” está activa en nosotros. Una vez detectada, tenemos la posibilidad de desasociar los términos para poder proponer y aceptar y rechazar propuestas con verdadera libertad.
Si te entusiasma profundizar la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia. Hasta la próxima.

martes, 18 de septiembre de 2018

Inclusión de las minorías internas

Podcast semanal #010 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora". El audio, seguido por su transcripción, para escuchar y/o leer, como más te guste.




Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.
En esta oportunidad quiero hablar sobre la mayoría y la minoría dentro de la crisálida, es decir, en nuestro espacio interior. En la realidad externa en la que vivimos, está ampliamente aceptado que ante una situación en la que las partes no están de acuerdo, gane el voto mayoritario. De esta manera, lo que propone la minoría se pierde, no se incluye, o pasa a ser parte de “la oposición”. Al armar nuestra estructura de supervivencia, todos solemos incluir esta dinámica. Sin embargo, cuando nos disponemos a reconocernos y transformamos, vemos que este modo de resolución no funciona en nuestro universo interno. Allí, se vuelve prioritario encontrar la forma de que tanto nuestros aspectos mayoritarios como los minoritarios tengan libertad de expresarse y ser tenidos en cuenta.
Así, en nuestro discurso habitual, elegimos por la mayoría y decimos por ejemplo: “Tengo miedo” o “Tengo confianza”, aunque lo más probable es que ni tengamos miedo al ciento por ciento, ni tengamos confianza al ciento por ciento. Dependiendo de la situación, la cuota mayoritaria va a ser de confianza, o de miedo o resistencia.
                A fin de lograr claridad en cuanto a la composición de mi pensar y mi sentir en una situación determinada, propongo adoptar una herramienta de medición. Te cuento una que me resulta muy práctica y sencilla. Tengo dos botellitas iguales, una llena de arroz y la otra vacía. Cuando detecto una situación en la que mis aspectos no están unificados, me hago una pregunta y mido la intensidad de mi respuesta mayoritaria trasvasando el arroz de una botellita a la otra.  
Por ejemplo, digo: “quiero hacer tal cosa”, y descubro que una parte de mí tiene muchas ganas de hacerla, mientras que otra parte de mí se resiste. Elijo medir mi grado de confianza y me pregunto: “¿En cuánto quiero hacerlo?”, y trasvaso. Enseguida tengo una imagen bien concreta de mi grado de confianza en una botellita y de mi grado de resistencia en la otra. Luego entablo un diálogo con cada una de ellas. Primero le pregunto al aspecto que tiene confianza por qué quiere hacerlo, qué mueve su entusiasmo. Luego paso al aspecto que está sosteniendo la resistencia. Le pregunto qué inteligencia, qué lógica está sosteniendo esa resistencia, y escucho. Tal vez tenga que ver con una situación incómoda pasada que no quiero repetir o tal vez se trate de una falta de madurez.  Por eso es muy importante prestarle atención a esa cuota minoritaria, para poder atenderla y darle lo que necesita.
En este ejercicio, formo un triángulo concreto. Ese  yo que terceriza empieza el proceso de unificación a partir de su atención respetuosa a ambos aspectos en aparente conflicto.  
A partir de esta escucha curiosa, descubro que mi aspecto que tiene confianza quizás actuaría ya, mientras que la otra parte, por ejemplo, tiene la percepción de una sutileza más sabia que dice “todavía no es el momento, hay que esperar”. Entonces, no es que el aspecto minoritario sostiene un “no” rotundo, sino que es un “no todavía”. Así, desde mi punto central que escuchó a ambos aspectos, voy a tomar una decisión integradora.
Si te resuena mi propuesta, te invito a probarla. Y si no, te aliento  a que busques tu propia forma de incluir a todos tus aspectos con amor y respeto.


Si te entusiasma profundizar la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia. Hasta la próxima.

jueves, 23 de agosto de 2018

Amor por uno mismo


Podcast semanal #007 de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora". El audio, seguido por su transcripción, para escuchar y/o leer, como más te guste.




Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.
En esta oportunidad quiero empezar a hablar de un ingrediente fundamental e ineludible a la hora de emprender el camino de autodescubrimiento y transformación: el amor incondicional por uno mismo.
Antes de adentrarme en el tema, vamos a desmantelar el argumento que dice que amarse a uno mismo es ser egoísta. Si una persona me acusa de egoísta por enfocarme en amarme a mí, en realidad lo que está reclamando es que me enfoque en amarla a ella, desatendiendo mis propios requerimientos de ser necesario. Visto así, ¿quién es la egoísta en ese escenario? Se trata de un argumento basado en la carencia y la victimización de quien reclama. Es un argumento de codependencia típico de las capas de estructura de supervivencia. Solo quien no se ama a sí mismo puede acusar de egoísta a otro que elige ser su propia prioridad.
Si estás entre los que se aburrieron de ese modelo y estás buscando reconocer y redescubrir eso que te hace único e irrepetible, mis palabras van a alentar y apoyar tu búsqueda. Estoy convencida de que quien reconoce su particularidad original contribuye al todo con expresiones y creaciones genuinas; además, hace aportes desde un espacio de libertad y respeta la libertad de la diversidad que lo rodea.
La propuesta desde Crisálida es convertirte en eso que buscás: ser quien te ama como te gusta que te amen y a la vez ser quien reciba feliz el amor que das incondicionalmente.
¿A qué me refiero cuando hablo de amor incondicional por uno mismo? Aludo a “eso” que todos buscamos y que no podemos definir claramente, pero que tiene que ver con la aceptación, con el permiso de ser, con la celebración, la alegría, la escucha atenta; el aliento ante los errores y el abrazo ante la frustración. Amor incondicional es eso que te recibe, te contiene y te sostiene hagas lo que hagas, digas lo que digas, calles lo que calles y vibres como vibres; incondicional hayas hecho lo que hayas hecho y lo que sea que vayas a hacer, decir, callar y ser de ahora en más.
¿Cómo sería prácticamente amarse a uno mismo? Te cuento lo que significa para mí. Amarme a mí misma significa ocuparme de darme lo que necesito, brindarme espacios de libre expresión. Amarme implica abrazar los fragmentos de mi identidad que están atrapados en estructuras de carencias, miedos e intolerancias. Amarme a mí misma significa convertirme en un espacio seguro e incondicional en donde recibir a todos los fragmentos incomprendidos y confundidos que buscan volver a su hogar. Amarme a mí misma significa acompañarme con paciencia en mis procesos; tratarme con respeto y cariño, especialmente cuando hay partes de mí haciendo berrinches descontrolados. Amarme a mí misma significa transformarme en quien busco, una respiración a la vez.
Amor incondicional por uno mismo en la etapa de la Crisálida es el proceso por el cual la identidad aprende a amarse sí misma con la misma incondicionalidad que es amada por su Esencia, el Universo y la inefable Nada-Todo.
Desde nuestro centro, los aspectos de la identidad ya integrados a la Esencia le abren los brazos amorosos a todos los fragmentos de identidad que están en las capas de camuflaje listos para retornar y unificarse también.
La metamorfosis no estará completa hasta haber integrado hasta el último fragmento de identidad. Solo entonces el capullo de supervivencia podrá ser disuelto por completo.
La incondicionalidad requerida para este proceso solo puede venir de uno mismo. Y esa es la invitación de hoy. ¿Qué significa para vos amarte incondicionalmente? ¿Recordás la incondicionalidad por vos mismo que tenías de niño? ¿En qué áreas no comprometiste esa capacidad? ¿Qué áreas están sedientas de tu mayor pureza? ¿Cuál sería tu próximo paso en este proceso?



Si te entusiasma profundizar la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia. Hasta la próxima.

lunes, 30 de julio de 2018

Primeros pasos

Comparto el segundo micro semanal de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, para el programa "Ágape, por una ciudad educadora".

El audio, seguido de su transcripción.


Enlace al audio haciendo clic acá.






Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.

Hoy traigo una propuesta alquímica sobre los primeros pasos. Lo hago mirando mi fondo de pantalla con una foto de cuando tenía un año, en la que estoy dando uno de mis primeros pasos. Se ven un par de manos amorosas que me sostienen los bracitos. Mi semblante es radiante, con una amplia sonrisa y destellos de entusiasmo en la mirada. En ese momento, lo que hoy llamo tropezones, caídas e intentos fallidos eran percibidos como el inicio de una actividad, como el natural proceso de adquirir una nueva destreza en la que muy pronto adquiriría maestría. Me ayudaba que los adultos a mi alrededor lo percibían de la misma manera.

En junio di inicio a mi emprendimiento de autodescubrimiento y transformación personal. Elegí aplicar la perspectiva de los primeros pasos de un bebé con el propósito de estar presente, disfrutar y conocer más sobre mí cuando empiezo algo nuevo. El primer evento de Crisálida tuvo mucha más convocatoria de la que yo esperaba, y al segundo no fue nadie. Todos los días publico una reflexión en Facebook. Algunas tienen mucha aceptación y comentarios; otras, muy poquitos, y otras parecen pasar desapercibidas. Una persona está encantada con las entrevistas particulares. Silvina me invita a tener un micro en la radio. Así son los primeros pasos de Crisálida, y la perspectiva del desarrollo y crecimiento orgánico hace que disfrute cada una de sus instancias iniciales.

Sin embargo, no siempre viví así mis nuevos emprendimientos. Había aprendido que debía fingir ser exitosa, exagerar los logros y ocultar lo que el mundo llama fracasos. Para construir una base sólida debía mentir y fingir cómo eran sus cimientos en realidad. Lo más doloroso era escuchar a quienes –a los gritos- querían darme consejos sobre primeros pasos para evitarme los tropezones que ellos dieron. ¡Como si un bebé pudiera evitar aprender a caminar sin caerse solo porque sus padres ya no se caen! Es un desafío diario descartar esa perspectiva colectiva y alinearme con la mía, más sincera, vulnerable y realista. Es una destreza que requiere práctica constante.

Desde este espacio hoy te propongo que consideres en qué estás dando primeros pasos. ¿Un emprendimiento? ¿Estás aprendiendo a tocar un instrumento, a pintar o a hablar un nuevo idioma? ¿Te animaste a aprender a manejar o a practicar un nuevo deporte? ¿Acabás de ser mamá o papá? ¿Tenés un trabajo nuevo?

La propuesta alquímica es que te acompañes en esos primeros pasos con curiosidad. ¿Cómo son los primeros pasos de este nuevo emprendimiento? ¿Cómo son mis primeros pasos en esto que estoy aprendiendo? ¿Cuál es el ritmo incial de mi nueva actividad? ¿Cómo soy yo dando estos primeros pasos? ¿Qué me entusiasma de este momento? ¿Qué aporte original tengo para esta instancia? Si surgen voces de crítica, las enfrento y me pregunto: “¿Le diría esto a un bebé de un año que está aprendiendo a caminar?”. Si la respuesta es no, dialogo con mi aspecto crítico y le digo: “¿Qué palabras sabias y amorosas se esconden detrás de esa capa de crítica? Estoy lista para escucharlas”.

Si te entusiasma profundizar en la aventura de descubrir quién eras antes de que te dijeran quién ser, te espero en mi página de Facebook, @CrisalidaAlquimia, sin acento. ¡Hasta la próxima!

viernes, 27 de julio de 2018

Presentación de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual

Aquí comparto el primer micro radial de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual para el programa ''Ágape" El audio, seguido por la transcripción; para escuchar y/o leer, como más te guste.


El enlace al audio está acá.


Bienvenidos al espacio de Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual, fundada por quien les habla, Carolina Iglesias.


Crisálida, escuela de Alquimia Espiritual es el marco a partir del cual acompaño a quienes buscan recursos prácticos para sentirse a gusto en su mundo interior, explorar sus tesoros y hacer de él una escuela personalizada de autodescubrimiento y transformación.

En la raza humana, la particularidad es la regla sin excepción. Todos tenemos una huella digital que nos distingue de todo otro ser humano vivo o que haya vivido o que vaya a vivir. Y además tenemos un ADN que también es único e irrepetible. Sin embargo, cuando empezamos nuestra vida en la Tierra, de alguna manera nos invitan o nos proponen que seamos iguales a todos los demás, que encajemos.

La perspectiva de la Crisálida te invita a ir al encuentro de tu particularidad y, a partir de allí, descubrir qué aportes tenés para contribuir al todo. Se trata de una propuesta que es un desafío en sí misma, porque no es lo que nos han enseñado que tenemos que hacer.

Hemos aprendido que a lo que no conocemos, lo misterioso, lo aún no manifestado debemos afrontarlo con miedo, o mínimamente con desconfianza. Y nos olvidamos de lo básico que el AMOR es oscuro, que el útero de donde nacemos todos es un espacio oscuro, misterioso, al igual que una crisálida. Una oruga no se transforma a sí misma a la vista de todo el mundo ni pidiendo consejos a quienes la rodean. La oruga se mete en su crisálida –la construye, para empezar- y ahí hace su transformación en su forma particular. Y una vez transformada, sale al mundo a ver el jardín donde habitaba  como oruga desde una nueva perspectiva. Y desde esa nueva perspectiva, hace sus aportes originales.

Esa es mi propuesta y voy a ir compartiendo recursos prácticos con ustedes a lo largo de cada entrega. Te invito a visitarme en Facebook, @CrisalidaAlquimia para ir conociendo un poquito más de mi propuesta y ponerte en contacto conmigo. Muchas gracias por estar del otro lado y dedicarle un ratito a tu transformación.